Pepe Yunes gana en transparencia

HORA LIBRE

Por: Álvaro Belin Andrade

Aunque sus oponentes insistan en colocarlo junto a correligionarios suyos que llegaron a gobernar Veracruz para enriquecerse de manera grotesca, como Fidel Herrera y Javier Duarte, quienes observamos la vida política de Veracruz sabemos que el candidato priista a la gubernatura, José Yunes Zorrilla, siempre marcó su distancia y, en su momento, señaló las desviaciones políticas que permitieron un saqueo histórico a las arcas públicas de Veracruz.

Con esa realidad debe cargar en su búsqueda de la gubernatura de Veracruz: no ha eludido el peso de la herencia de corrupción legado por esos dos pillos de la política, quienes por cierto siempre buscaron que comiera el polvo, como cuando Fidel lo llevó a la derrota en su primer intento por llegar al Senado de la República. Sabe que su partido tiene responsabilidad en el encumbramiento en el poder de la corriente de la Fidelidad y, pese a no querer quitarse la roca sobre su espalda, su comportamiento ha buscado mostrar que no es el partido sino las personas que lo han representado quienes son responsables de los actos de corrupción que ya permitieron la derrota en 2016.

Acaban de terminar las precampañas y Pepe Yunes es uno de los cuatro (de 50) precandidatos en el país que proporcionaron información en los cuatro rubros de su ficha de fiscalización electoral, requisito que exige el Instituto Nacional Electoral en el proceso comicial, según informa el periódico Excélsior en su nota principal de este jueves 15: “Quieren cargo, pero son opacos”.

Además de Pepe Yunes, ocupan la pequeñísima lista de los cumplidos en materia de fiscalización los precandidatos Enrique Alfaro Ramírez, que busca gobernar Jalisco con Movimiento Ciudadano; Fernando Gaudiano, del PRD en Tabasco, y Martha Érika Alonso, del PAN en Puebla.

Pero en el caso de Veracruz, ni Miguel Ángel Yunes Márquez (PAN-PRD-MC), no Cuitláhuac García, de Morena, y por extensión, ni Miriam Judith González Sheridan, de Panal, cumplieron con informar los cuatro aspectos exigidos por el INE a todos los precandidatos: aportaciones, proveedores, contrataciones y eventos. Los tres han cumplido con la mitad de la información solicitada: Cuitláhuac y Miriam, con información sobre aportaciones y eventos, mientras que Miguel Ángel solo lo ha hecho sobre proveedores y eventos.

Abonar con la claridad y la transparencia en el proceso electoral pinta de cuerpo entero a Pepe Yunes, quien ha ceñido su actuación política, desde que fue alcalde de Perote hasta en puestos de dirección partidista y en su actividad legislativa como diputado local y federal y como Senador de la República, con transparencia y apego a la legalidad.

Lo demuestra el hecho de que no se le ha podido señalar alguna infracción a las normas electorales, pese a que el OPLE se ha comportado como un organismo de espionaje político para afectar su tránsito rumbo a la elección del 1 de julio.

Según la nota de Excélsior, José Yunes Zorilla informó sobre aportaciones, proveedores, contrataciones y eventos, al corte del 11 de febrero, fecha de cierre de precampañas. Por el contrario, Cuitláhuac García, precandidato de MORENA, únicamente informó sobre aportaciones y eventos; mientras que Miguel Ángel Yunes Márquez, candidato del PAN, solo informó sobre proveedores y eventos.

Según lo publicado por Excélsior, los precandidatos y sus partidos tuvieron tres días para entregar sus informes finales de fiscalización. Quienes no los entregaron tendrán una segunda oportunidad durante el envío de oficios de errores y omisiones que el INE pide a quienes les revisó el informe, de no entregarlos, la sanción es no otorgar el registro como candidato.

Seguramente lo harán, porque de otra manera perderán la posibilidad de contender, pero ya será bajo presión de la autoridad y no como un comportamiento normal del candidato de apegarse a la ley.

Elba Esther y su aparición fallida

Su enorme y lujoso departamento en Polanco, de la Ciudad de México, donde logró reclusión domiciliaria para evitar la fría prisión, se había convertido en el búnker de la exlideresa magisterial Elba Esther Gordillo, desde donde empezó a ejercer su dominio perdido para tratar de manipular a un gran sector de maestros para apoyar a su nuevo aliado Andrés Manuel López Obrador. No había manera de pararla, hasta que la pararon.

Quiso retomar su antiguo poderío en el SNTE y para ello buscó echar abajo legalmente la reelección por seis años más como secretario general de quien asumió el control de un sindicato con más de un millón de afiliados, Juan Díaz de la Torre, pero no funcionó la jugada. Es más, como comentamos ayer, en respuesta la dirección nacional del SNTE acordó iniciar un litigio para recuperar el terreno de 16 hectáreas en la zona platino de la Ciudad de México, pagado con dinero sindical, y del cual hay indicios que ha sido vendido en más de la mitad de su superficie para desarrollos inmobiliarios de gran lujo.

Pero el segundo golpe puede ser más fuerte: un juez federal decidió restringir las visitas que recibe y le ha prohibido comunicarse vía telefónica y electrónica con personas que no están autorizadas judicialmente porque, asegura la PGR (instancia que solicitó las medidas), Gordillo ha convertido la prisión domiciliaria en una “oficina de despacho”.

El juez sexto de distrito de Procesos Penales Federales, Alejandro Caballero, ha dado un plazo que ya debe estar venciendo para que entregue la relación de nombres, identificaciones oficiales y comprobantes de domicilio de sus visitantes. “En caso de no dar cumplimiento a lo ordenado, se suspenderán temporalmente las visitas de familiares y amigos”.

Elba Esther Gordillo logró, a través de su nieto René Fujiwara Montelongo, fraguar una alianza con su antiguo enemigo, Andrés Manuel López Obrador, aspirante presidencial de Morena, quien no ha tenido empacho en hacer alianzas hasta con el diablo y sus representantes con tal de ganar la elección del 1 de julio.

Este jueves en el periódico El Universal, René Fujiwara, exdiputado federal del Panal, dijo que su abuela está sufriendo una “política de acoso” por parte del gobierno federal, luego que él ha declarado su apoyo a López Obrador. “El gobierno retoma una política de acoso hacia mi abuela [y] no es que ella sea ‘un peligro para México’, sino porque públicamente yo he declarado mi apoyo a Andrés Manuel López Obrador… y porque la marioneta que dejaron frente al SNTE se les está tambaleando”.

No tardan las reacciones en el cuartel de Morena, cuya forma de atraer a los maestros es prometiendo la abrogación de la reforma educativa, que daría nuevamente pie a los vicios de corrupción y venalidad con que se estaban comportando los sindicatos magisteriales.

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