Cuando despertó, el 68 todavía estaba ahí

Postigo

Por: José García Sánchez

Sólo quien ejerce el poder, ya sea político o económico, divide a la sociedad. Empeñados en imponer una realidad simplista donde el mundo entero se divide entre buenos y malos y no en segmentos de necesidades e intereses, ponen a pelear a los similares para salvaguardar su confort.

Así, algunos políticos se ven obligados a contar con sus propios grupos de choque. Iguales a los grandes jerarcas nazis que debían defender su integridad.

En la Ciudad de México y buena parte de la zona conurbada, los intereses de políticos los llevan a contar con gente para golpear a sus semejantes. Unos contra otros, aunque sean iguales, vivan en la misma colonia, sean, incluso, familiares, o compañeros de trabajo o aborden el mismo camión.

En la entonces delegación Gustavo A. Madero, sucedía atropellos que protagonizaban porros. Durante las campañas, si a algún vecino se le ocurría colocar un cartel de un partido diferente al PRD en las calles lo quitaban. Si debían allanar viviendas e introducirse a edificios lo hacían.

Algunos ilustres perredistas siguen en la tesitura de un pasado cavernícola que no pueden abandonar.

Declaraciones de ex porros para la prensa señalan que en sus fiestas solía visitarlos Alejandra Barrales (Milenio 05/09/18): El Shaggy, ex integrante de un grupo porril de una Preparatoria de la UNAM, señaló que él trabajaba principalmente con el PRD; “La escuela está en la Gustavo A. Madero, en ese entonces gobernaba el PRD y andábamos con Alejandra Barrales y Víctor Hugo Lobo, ellos hablaban con los dirigentes, íbamos al evento a gritar cosas a su favor o íbamos a reventar otros eventos que no querían que se hicieran, nunca golpeamos a nadie, sólo alterábamos el orden para que se acabara el mitin; después ellos pagaban con dinero al dirigente, él hacía una fiesta y a veces llegaba Barrales o Lobo para agradecer el apoyo”.

La agresión a la UNAM, la utilización de jóvenes para atacar a sus similares, son ejercicios propios de conductas que esconden intereses muy fuertes, en cada escuela la nómina de los porros es significativa. Autoridades de las diferentes universidades prefieren cerrar carreras antes que deshacerse de los porros que están en la lista secreta de pago quincenal.

Para los enemigos del cambio es necesario comprobar que hay retrocesos, es por ello por lo que policías de Ixtapaluca, Estado de México, y estatales golpearon estudiantes de la preparatoria Gabino Barreda, de la Universidad Autónoma del Estado de México. El incidente inició cuando repentinamente los uniformados, obedeciendo órdenes superiores, muy superiores, obligaron a los estudiantes de dicha escuela a dejar que revisaran sus mochilas, intentaron subirlos a las patrullas. Hay partidos que quieren mostrar retroceso para evitar el cambio. Partidos que no están en el poder, a ningún poder le conviene en este momento añadir un problema a su larga lista de pendientes.

Los dos detenidos, con actuación comprobada por testigos y videos, alcanzaron, inexplicablemente la libertad, por orden del propio procurador de la CDMX, todavía en manos del PRD.

La necesidad de insistir sobre un regreso al pasado se mostró también con cuadros gráficos muy similares a los difundidos el jueves de corpus de 1971, cuando los Halcones, reprimieron a los estudiantes.

Para los enemigos de lo nuevo qué mejor que comprobar en el momento mismo en el que sucede un cambio sustancial en la política del país, que en 50 años no ha pasado nada. Incluso los verdaderos responsables de la agresión a los estudiantes culpan al nuevo gobierno de dicha invasión para salvaguardar sus intereses, que no sólo tiene que ver con el dominio del área sino de un mercado del narcomenudeo cuyos hilos manejan a través de los porros.

Facebook Comments