PRD sin senadores

Postigo

Por: José García Sánchez

La decadencia del Partido de la Revolución Democrática es creciente. La exhibición de la realidad administrativa y financiera del gobierno que dejará el perredista Graco Ramírez en Morelos, ha dejado un mal precedente en el electorado no sólo de Morelos sino de todo el país.

La secuela de latrocinios y actos mafiosos de Víctor Hugo Lobo y Mauricio Toledo, tampoco deja bien parado al PRD en la Ciudad de México, si a esto sumamos las mentiras y descalificaciones pronunciadas contra sus contrincantes por Alejandra Barrales en los debates, podemos ver que la fragilidad del PRD aumenta.

Ahora corre el riesgo de quedarse sin senadores desde el momento en que Israel Zamora Guzmán, quien era senador por el PRD, se pasó a las filas del Partido Verde, se dio cuenta de que el futuro dentro del PRD ya no es prometedor aunque se llamen Jesús.

Con la salida de este hombre que cambia de piel con la intención de tener futuro en su vida política, ese partido se queda con cinco senadores. Si alguno de ellos cambia de partido, es decir, que tome conciencia de que el prestigio del partido del sol azteca o es del todo sano como para que sus hijos se sientan orgullosos de tener un padre senador con siglas amarillas y quiera cambiar de membrete, pues el PRD quedaría fuera del Senado.

Si hay menos de cinco senadores ese partido no tiene derecha tener representación en el Senado de la república, lo cual representaría el principio del fin para ese instituto político. Y no estaría sucediendo otra cosa que cosechar lo que ese partido sembró desde que intentó adueñarse no sólo de la capital del país con jefes de gobierno de dudosa investidura partidista como Miguel Ángel Mancera, sino de la dignidad y la memoria de los capitalinos.

En realidad Miguel Ángel Mancera no debería sustentarse como senador perredista porque fue propuesto por el PAN para desarrollar esa actividad, pero como se dio cuenta que en la bancada del PAN, más nutrida que la del PRD, por supuesto, no sería el coordinador parlamentario, prefirió convertirse en perredista, por lo menos intentó pintar su curul de amarillo y ahora coordinará a 4 senadores únicamente.

Sabemos que los coordinadores parlamentarios de los partidos manejan presupuesto propio, y seguramente ese fue uno de los polos de atracción del ex jefe de gobierno para incorporarse como Senador perredista, sin ser afiliado.

A nadie se le puede forzar a pertenecer a un partido, pero lo que sí puede hacerse es rescatar el espacio que el PAN abrió para Mancera, y con esto dejaría al PRD sin representación en el Senado.

Pero ese senador perredista no es el único punto frágil de la bancada perredista en esa Cámara. Porque además de Mancera, el resto de los senadores carece de experiencia legislativa, y no será difícil comérselos en cada sesión en la que quieran intervenir. Mancera está sólo en como senador perredista, pero nunca ha militado en partido alguno a pesar de su protagonismo en la política y esfuerzos sobrehumanos por sobresalir.

Esto quiere decir que el PRD vive con respiración artificial. Está grave, agoniza y su estado de salud puede empeorar en cualquier momento.

Facebook Comments