Medio siglo y el PRI no cambia

Por: Ángel del Campo

Como si Gustavo Díaz Ordaz, Alfonso Corona del Rosal, Luis Echeverría Álvarez, hubieran militado en un partido diferente al PRI, o como si el PRI de 1968 fuera diferente al de hoy, el ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que el 2 de octubre es una fecha muy importante para los mexicanos que no se debe olvidar y tiene que recordarse, como un hecho que no puede volver a ocurrir.

Hace 50 años la mayoría priista en el Senado y la Cámara de Diputados aplaudieron de pie la decisión de Gustavo Díaz Ordaz de usar al Ejército para enfrentar a los estudiantes.

Osorio Chong dijo que el 2 de octubre es una fecha muy importante para los mexicanos, “no debemos dejarla pasar, es un referente en nuestra historia de lo que no debe de ocurrir”.

Chong insiste en que México es otro, gracias al esfuerzo, a la lucha que tuvieron jóvenes por defender sus derechos y entonces pues tenemos que reconocerles a ellos para poder aspirar más hacia el futuro. Pero el PRI y sus representantes en el gobierno no han cambiado, ahí está Ayotzinapa, donde 43 jóvenes fueron desaparecidos. Si se analizan los detalles entre el 2 de octubre de 1968 y el 26 de septiembre de 2014, hay similitudes. El silencio y las verdades históricas inventadas en los escritorios de priistas como Jesús Murillo Karam o Tomás Zerón, quien  trabajó en el Estado de México con Alfredo Castillo, priísta, y se le vinculó cercano a Humberto Castillejos Cervantes, quien fuera Consejero Jurídico de la Presidencia de la República, y pertenece al Partido Verde, apéndice del PRI en varias elecciones.

El Ejército Mexicano tampoco ha cambiado mucho, lo sucedió en Palmarito, Puebla y Tlatlaya, Estado de México, en este sexenio, no es un caso menor de abuso de la fuerza.

Osorio Chong no puede llamarse a sorpresa porque la historiadora María de los Ángeles Magdaleno Cárdenas, señala en un documento que en la UNAM y en la célebre Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación había priístas infiltrados en ella menciona a Heladio Ramírez López y José Murat, ambos ex gobernadores de Oaxaca, así como el Grupo Lux, una organización paramilitar financiada por el entonces regente capitalino Alfonso Corona del Rosal, del PRI.

El propio Osorio Chong tuvo prácticamente como aviador al hijo del general Luis Gutiérrez Oropeza. De nombre Antonio Oropeza Gutiérrez, quien trabajó en la Subsecretaría de Normatividad de Medios, que encabeza Andrés Chao, hasta su jubilación en mayo de 2017. Dicho parásito aseguraba que estaba ahí por su padre y que nadie podía hacerle nada porque contaba con el apoyo del secretario.

Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor de Gustavo Díaz Ordaz, señaló que detrás del movimiento estudiantil estaban políticos “resentidos” del gobierno de Adolfo López Mateos; que Lázaro Cárdenas fue el responsable de introducir el comunismo en México; que los estudiantes comunistas querían boicotear los Juegos Olímpicos del 68, y que el embajador estadunidense Fulton Freeman, asesorado por la CIA, “organizó las primeras etapas del conflicto”

Oropeza es responsabilizado por los ex dirigentes estudiantiles de haber iniciado la matanza en la Plaza de Tlatelolco. Por otra parte, Julio Scherer García junto con Carlos Monsiváis escribieron Parte de guerra, los rostros del 68, que transcriben las memorias del general Marcelino García Barragán, éste revela que Gutiérrez Oropeza fue el responsable de apostar francotiradores en los edificios de Tlatelolco, desde donde dispararon para provocar al Ejército.

Ese partido, el de Chong, sigue colocando infiltrados en las manifestaciones de los padres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, es decir, México cambió, pero el PRI no. Por eso perdió.

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