Los pobres no comen gasolina

El Arte de Comer Sapos

Por VicMAN

Al comparecer ante el Senado de la República el Secretario de Económica Ildefonso Guajardo el pasado jueves 11 de Octubre, dejó un ambiente poco grato para la administración de Enrique Peña Nieto y cuando todos pensaban que sería aclamado y vitoreado por el acuerdo alcanzado con Estados Unidos y Canadá por concluir las negociaciones de lo que fue el Tratado de Libre Comercio para América del Norte, hoy USMCA tal y como así lo tuiteo el presidente Trump, pero se le vino la noche al decir que los pobres no comen gasolina, sino tortilla, pollo, leche, huevo.

Vaya expresión de un Secretario de Estado, que ante el calor de los argumentos e insultos por el tema de la gasolina, expone una expresión, clasista, insensible y nada ortodoxa, al querer justificar las alzas en las tarifas de gasolina, ante los senadores que cuestionaron dichas alzas, él comparó el impacto inflacionario de la canasta básica que nada tenía que ver con los precios de los combustibles en este país.

“Los pobres no comen gasolina. Comen tortilla, pollo, leche, huevo”, dijo ante los señalamientos de los aumentos a la gasolina en el sexenio, “No es mi estilo confrontar o contrastar sexenios, pero por el tono de las participaciones”, respondió Guajardo quien agregó que en 2010, cuando no era presidente Enrique Peña Nieto, el país tuvo el peor lugar en competitividad a nivel internacional, al ubicarse en el lugar 66.

“Nosotros lo estaremos entregando en el lugar 51. Sólo ahí hay 15 lugares de diferencia con relación al gobierno anterior”, dijo.

La defensa y la justificación que expuso el Guajardo en su comparecencia, sólo mostró el rosto de lo que ha sido el gobierno del Presidente Peña, insensible, descarado, clasista y lleno de errores e imprudencias que denotan a unos días de concluir su mandato falta de experiencia e irresponsabilidad en sus declaraciones.

Hoy más que nunca el gobierno y su gabinete demuestran que esa insensibilidad y esa argumentación de tratar de defender a toda costa el gasolinazo, muestran la realidad de las cosas, inmadurez y faltos de oficio, acostumbrados los secretarios a ser cuerpeados por su bancada partidista en su comparecencias, hoy enfrentan los embates de una bancada que les está exigiendo resultados, cuentas y están dispuestos a poner en jaque al gabinete en su conjunto.

La Secretaría de Economía encargada de todas las negociaciones y acuerdos comerciales tanto dentro del país o acuerdos internacionales como el que se firmará este 29 de noviembre entre los presidentes, Trump, Peña Nieto y Trudeau, quienes consiguieron un acuerdo comercial que beneficie las exportaciones e importaciones de los tres países.

Ildefonso Guajardo como jefe de las negociaciones por parte de México, hoy lamentará haber hecho una calificación tan fuera de lugar, al decir que los pobres no comen gasolinas. Al tratar de explicar sólo pudo justificar de manera grotesca su alza bajo las siguientes afirmaciones: “Se nos acusa de tener efectos sobre la pobreza”, destacando el valor adquisitivo del salario mínimo que en la actual administración federal se recuperó 16.8%, mientras que en la anterior, de Felipe Calderón, sólo 1.3%. Dijo que en la administración de Calderón el pollo subió 58% y en lo que va del sexenio sólo ha subido 19.9%. La tortilla subió 66.2 % y en este sexenio 17%.

“Y así nos la podemos seguir, como con el caso del huevo, que lo estamos entregando en el mismo nivel de precios que lo recibimos. En fin, aquí hay que medir. Los pobres no comen gasolina, comen tortilla, pollo, leche, huevo”, respondió casi al cierre de su intervención”.

Vaya sapo que tendrá que comerse de despedida nuestro Secretario de Economía, quien ya contaba con una estrellita en su frente y ahora en sus nuevas aspiraciones de gobernar Nuevo León, llegará muy diezmado ante la contienda.

Le recordaran que los pobres no comen gasolina, claro si usan transporte público con tarifas más alta por el incremento de los combustibles, por los repartos del campo a la ciudad de esa canasta básica, de la tortilla, pollo, leche, huevo, porque todo se mueve por medio de un transporte que pega al precio final de cada producto, finalmente, señor Guajardo usted tampoco come gasolina, simplemente se la pone a su auto o camioneta de lujo para hacer su vida sencilla con su gran sueldo de secretario, larga vida Sr. secretario.

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