Serénense… la democracia va

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

Por fin en México se vivirá una auténtica democracia. Los partidos políticos, las dirigencias empresariales, los medios de comunicación, los funcionarios públicos y hasta las cúspides religiosas podrán expresar libremente sus desacuerdos, desencuentros o divergencias con el nuevo gobierno, que tomará posesión en veinticinco días.

El desacuerdo expresado por los que tenían “apañado” al poder, ha ido creciendo en estos cuatro meses de transición, logrando su máxima expresión con la suspensión del nuevo aeropuerto de Texcoco. Ahora sí gritan, vociferan, “mientan madres”, lanzan improperios ante le pérdida de negocios y privilegios conservados por años y años.

Si la consulta les afectó. Si el emporio inmobiliario y comercial, del nuevo y viejo aeropuerto, se evaporó. Si los contratos, sin licitación, con doble facturación se fracturaron. Si los recursos de las Afores y del Pensionaste se cerraron. Se pierde de vista, el México de su fantasía, en contraste con la cruda realidad del México verdadero.

Ignoran esas voces, el daño ecológico, autopistas que se hunden, cerros que desaparecen, socavones que tragan tractores, camiones cargados de piedra, maquinaria pesada, desaparición de tierras cultivables, esas que sostuvieron desde el periodo prehispánico a miles de familias.

Frenar al nuevo aeropuerto no fue un recurso de campaña sino una demanda popular para liquidar la voracidad de los eternamente beneficiados, en contraste de recuperar el bienestar de millones de ciudadanos empobrecidos.

El alza del dólar se ha esfumado. La bolsa se estabiliza y recupera. Los inversionistas extranjeros, en voz de sus embajadores, no se rajan. La alarmados, los detractores del cambio se espantan de que les hayan descubierto los doscientos millones de dólares, más de 3,400 millones de pesos, que detectó la Auditoría de la Federación, por desviación (léase corrupción, en el periodo 2016-2017).

Ya Basta, apareció en escena cuando treinta millones de votos que, con sus familias, representan más de cien millones de ciudadanos, a fin de atajar la voracidad de la minoría privilegiada y atragantada, de dinero y poder. Los que restan, formados por una clase media que se reduce, constituida por profesionistas, ejecutivos y empresarios en pequeño, junto a sus vástagos millennials o generación X. Corruptos y corruptores junto a funcionarios, legisladores, magistrados, empresarios, conductores y columnistas.

Ellos, junto al pueblo, estarán criticando o apoyando, para mal o para bien, alarmados o conscientes de la necesidad de rediseñar al país, ya que el botín desaparecerá y con ello la saturación de residencias de lujo, centros comerciales, instituciones bancarias, almacenes minoristas y decenas de Oxxo, Walmart, Sorianas y Copel. La expansión hotelera de cinco estrellas, la aparición de decenas de expendios de gasolina trasnacional, la movilización del costoso transporte privado, la construcción de autopistas concesionadas, y ambiciones e intereses del viejo aeropuerto, pero para ahora, se deberán   fortalecer el de Toluca y   Santa Lucía.

Como ejemplo una voz, la de Fernanda Familiar Villanueva, conductora de radio Imagen, exhortó, exigió a empresarios, en Twitter, que ellos “tienen la fuerza para detener este acto ilegal, la anulación del NAIM” (Fernanda Familiar@qft).

Estos llamados a los empresarios y sus dirigencias, como Carlos Slim o COPARMEX, para que detengan, lo que para ellos son “caprichos” de AMLO y pongan orden. Ese orden que mantuvo al país con más de sesenta millones de pobres, con una deuda pública superior a los diez billones de pesos, o a su tasa de crecimiento que nunca rebasó el dos por ciento anual. O con el saqueo y entrega de los recursos energéticos, y sus beneficiarios, expresidentes, ex directores de Pemex o y de SENER, sean hoy propietarios, cada uno, de más de cuatro pozos petroleros. Es el México que debe desaparecer, para poner orden y evitar romper el estatus establecido por décadas, por el presidencialismo priista y el frustrante panismo de la docena trágica.

Para muestra, contratos millonarios a la esposa de Loret de Mola, o los cientos de millones de pesos, mensuales a la cartera de conductores y columnistas chayoteros, o el dispendio de miles de millones de pesos para engolosinar, la frívola e insaciable, costumbre de “vivir de lo ajeno” de magistrados y legisladores y ni se diga del saqueo de las finanzas públicas del gobierno federal, estatales y municipales.

Los medios, por mandato, acosan y manipulan. Joseph Pulitzer lo refiere: “Con el tiempo, una prensa mercenaria, corrupta y cínica crea un público vil como ella misma”

Se abrirán las puertas para opiniones encontradas, de los que están a favor o no, de MORENA, del nuevo Gobierno o en contra de ellos, para encauzar el surgimiento de una auténtica democracia, esa que por fin deberá nacer a partir del primero de diciembre.

El grito se generaliza, todos deben y pueden expresarse con plena libertad. El cambio llegó para que la democracia, al fin, entre a escena.

BERRINCHE DE FIN DE BIENIO

El que se va calificó de “Ignorantes y porros”, a los morenistas que tomaron el Congreso local, y así evitar el albazo de traspaso al municipio, de su vástago, los varios bienes del Estado. Agandalle apoyado por los diputados que aún le obedecen, se benefician y mañana se van. Porros les dijo, olvidándose de los tiempos en que presidía, simultáneamente, las organizaciones estudiantiles, en la casona de Zamora, al FRED y MOCEV, agrupaciones del más clásico porrismo universitario.

De ignorantes, por no recordar a la peor etapa del duartismo, donde se resolvían conflictos con bloqueos, sin considerar la consigna de Dante Delgado que siempre decía, “la plaza Lerdo la quiero plena de protestas, solo así podré conciliar, para que sepan quién gobierna”.  

Esta amnesia, del ya muy próximo exgobernante, se hizo “guaje” de la toma de Palacio, por sus retoños, senador y alcalde, con pancartas, ruedas de prensa y tomándose la foto, en el suelo, tapados con zarapes del mercado. Para luego irse a suite de hotel cinco estrellas o residencia de lujo de algún cuate o familiar. Mientras, se dedicaba a reciclar, entre sus cuates, bienes recuperados del duartismo o por donación “voluntaria” de evasores de la justicia. Propiedades que en “realidad fueron nuevamente robadas” denunció, su ya muy próximo sucesor. ¿Y la lana, el cash, apá?

Por lo tanto, a su hijo, que dicen deja la alcaldía, le llovieron severas críticas de intelectuales y artistas colombianos, y nada de los locales y nacionales, por la destrucción del Monumento a las Leyes de Reforma, obra de su compatriota, el escultor Rómulo Rozo, en el parque Zaragoza, desde 1959: “la demolición en Veracruz de un monumento simbólico es una señal de alarma…peligro que representan los déspotas que aspiran a cercenar las memorias ciudadanas”. ¿A qué escuela habrá ido Fernandito?

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