Fiscal, los días contados

Expediente 2018

Por: Luis Velázquez

El Fiscal Jorge Winckler vive días nublados y contados. En la LXV Legislatura repartieron las comisiones. Y MORENA se quedó con la presidencia de veintidós, PAN con diez, PRD con dos y el PT, aliado de MORENA, con dos más.

Y aun cuando el diputado reelecto, panista Sergio Hernández Hernández, peque de inocencia y diga que “las instituciones están en riesgo”, pobrecito, aun cuando, claro, como dijo, el reparto de MORENA se trata de un revanchismo, “haiga sido como haiga sido”, y ya “ni llorar es bueno”.

Con la inmensa mayoría simple, los diputados de MORENA, PT y PES, está listos para cumplir a cabalidad con el anuncio mil veces anunciado del juicio político a Jorge Winckler como Fiscal.

Y si cae Winckler, al ratito caerá su Fiscal Anticorrupción, el profesor Marcos Even Torres Zamudio.

Y si cae Winckler, también caerá su Fiscal de Desaparecidos, Eduardo Coronel junior.

Nada ni nadie detendrá el tsunami de MORENA…por más y más que luego del juicio político el caso sea llevado al Tribunal Superior de Justicia, al que corresponde las últimas palabras.

Por lo pronto, esta semana será polémica y controvertida, mejor dicho, huracanada. Los Idus de Marzo en la segunda quincena de noviembre, la última de la yunicidad.

Los secretarios del gabinete legal comparecerán en la LXV Legislatura y todo indica se espera, como también cuando el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares desfile en el Palacio Legislatura, que habrá vientos torrenciales.

Y más, porque “a tiro por viaje”, el góber electo se la ha pasado bombardeando a la yunicidad.

Y más, porque en la campaña electoral para presidente de la república y gobernador, Miguel Ángel Yunes Márquez llamó “Viejo guango” a AMLO.

Y más, porque Andrés Manuel López Obrador ya dio línea, expresando que los malandros buenos serán perdonados, pero que nunca, jamás, perdonará a Carlos Salinas, Vicente Fox y Yunes Linares.

La última quincena de noviembre será huracanada.

Y sálvese quien pueda…

DEMASIADOS AGRAVIOS DEL FISCAL

Muchos, demasiados, agravios ha cometido el Fiscal Jorge Winckler en Veracruz, sobre todo, con las madres con hijos desaparecidos integrantes de diecisiete Colectivos, aun cuando el peor rafagueo ha sido contra el Solecito de la señora Lucía Díaz Genao.

El desdén y el menosprecio, el pitorreo y la burla, el desprecio oficial y la exhibida, y de ñapa, la fractura interna que el Fiscal alentó entre los Colectivos suman los peores agravios del Fiscal engreído y petulante, soberbio y ególatra, enamorado de sí mismo.

Pero sus días están contados.

De entrada, seguirá el mismo camino que su antecesor, Luis Ángel Bravo Contreras, a quien la yunicidad dobló por completo, le entregó la Fiscalía elegido como estaba por nueve años, devolvió bienes y todavía lo encarceló en el penal de Pacho Viejo.

El primero paso con Winckler será, claro, el juicio político.

Y una vez dictaminado, como todo indica, pues ni modo que dueños de la presidencia de veintidós comisiones y con mayoría simple den marcha atrás, entonces, vendrá la destitución.

Y si libra la cárcel será ganancia y bendición de su Dios y chamán.

Bien reza el dicho ranchero, “el que a hierro mata… a hierro muere”.

Winckler tuvo la oportunidad de su vida jurídica para la Fiscalía de nuevo años, la legítima y máxima aspiración de un abogado litigante.

Pero su carácter, megalomanía y soberbia le ganaron, y pensó que sirviendo con furor al gobernador para encarcelar al mayor número de duartistas y desatendiendo tantos pendientes y reclamos de justicia, entre ellos, los desaparecidos, alcanzaría la gloria y la inmortalidad.

Nunca, jamás, pensó que el primogénito de Yunes Linares fuera derrotado en las urnas, y por añadidura, el proyecto transexenal frustrado por completo.

Ahora, es el momento de la justicia de la que se encargarán los diputados locales de MORENA.

EL REINO DE LA IMPUNIDAD

Veracruz, en el reino de la impunidad.

Uno. El feminicidio en su más alta dimensión, a tal grado que este año en dos meses Veracruz ocupó el primer lugar nacional.

Y más, porque el asesinato de una mujer más suele olvidar el asesinato anterior y el anterior y el anterior y se va creando, sin sentir en el lado oficial, una cadena impune.

Dos. El infanticidio como nunca antes.

Tres. Los desaparecidos que fueron, cierto, la mayoría en el sexenio de Javier Duarte, pero al mismo tiempo, asunto pendiente que nunca, jamás, prescribe, y quienes fueron desdeñados por Winckler y su Fiscal Eduardo Coronel junior, aquel de “¿Cuál prisa si los desaparecidos, desaparecidos están?”.

Cuatro. Los cinco reporteros asesinados en la yunicidad, más los diecinueve asesinados y los tres desaparecidos en el duartazgo, todos, en la impunidad.

Cinco. Con todo y tratarse de ajuste de cuentas entre los malandros, además de los civiles ajusticiados, nunca tales crímenes ocuparon la atención prioritaria de Winckler.

El apostó, sin embargo, a encarcelar a más y más duartistas para multiplicarse la simpatía yunista.

Seis. El tsunami de robos y asaltos a casas habitación y negocios, en la impunidad total.

Siete. El robo de automóviles, en la impunidad.

Por eso, nada, como dice el diputado panista, Sergio Hernández, de que “las instituciones están en riesgo”.

Podrá, sin embargo, tratarse de un revanchismo de MORENA luego de la hegemonía panista en la LXLV Legislatura en que, con el aval de Sergio Hernández, el empleado de Pepe Mancha, los diputados se repartieron el presupuesto de Comunicación Social para repartirlo a su vez en un trío de amigos mediáticos de cada uno.

Y en donde, además, Sergio Hernández otorgó subsidio millonario a su patrón, Pepe Mancha, con su periódico digital.

Y ni se diga que Sergio Hernández se gastó parte del presupuesto en “borracheras, mujeres y orgías” como denunciara su homóloga Cinthya Lobato Calderón.

Pero, bueno, “¡la vida es así y qué le vamos a hacer!”, y en que “los carniceros de hoy serán las reses del mañana”.

Y, por tanto, de que Winckler y asociados caerán…caerán, con todo y el pataleo de los panistas.

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