Venezuela, entre la constitucionalidad y la ilegalidad

Por: José Lima Cobos

Estados Unidos, el país que no atiende ni por asomo los derechos humanos y que no acepta las resoluciones de organismos internacionales, es hoy el garante de la libertad y democracia en el mundo, de ahí que con su única razón, que es la fuerza irracional, ubica a un delincuente y neofascista  como John  Bolton, en el encargado para que masacre al pueblo venezolano, ante la resistencia que se dejará  sentir, pues  es el mismo personaje que aplicó en la lucha sandinista de los Irán contra en Nicaragua.

El gobierno legítimo  de Venezuela se enfrenta a una encrucijada,- ante la colusión que se da entre los gobiernos satélites del imperio-, o abandona los principios constitucionales,  para dar paso a la ilegalidad, o actúa como en su tiempo lo hizo el presidente  Juárez en México que, ante la embestida de la derecha  que   va  a la  búsqueda de un emperador a Francia  con  la intervención   de la fuerzas extranjeras, y tres años después, para fortalecer la república ,en el Cerro de las Campanas, son fusilados Maximiliano, Miramón y Mejía, dejándose un ejemplo de dignidad nacional.

Existe mucha similitud o paralelismo entre aquel hecho bochornoso que vivió nuestro país con lo que sucede en la Venezuela de hoy, pues la aceptación de los gobiernos extranjeros de aceptar la legalidad de un congreso que está en desacato a la constitución., habla mucho de la irresponsabilidad para orillar a un pueblo a un enfrentamiento por la ambición de la riqueza petrolera y sus bienes que le urge al imperio aprovechar en su beneficio, en detrimento de una nación independiente.

El exigir que el gobierno de Maduro abandone el cargo de presidente constitucional electo democráticamente, habla de la irresponsabilidad extrema de una oposición que desconoce su propia legitimidad, cuando ella misma es producto del sistema electoral vigente en ese país y que, además, estando en abierto desacato a lo ordenado por el máximo tribunal de justicia,  actúa en rebeldía extrema y sus actos son nulos, no tienen validez, por eso acude a la  complicidad de los países extranjeros, para ahondar en la crisis interna, que es propiciada y  alimentada por el gobierno de los Estados Unidos.

Cual vulgares traidores, esa oposición que se dice servir a su país, será responsable -históricamente- del baño de sangre que puede abonar a su suelo de tantos inocentes, si es que se da la intervención armada ordenada por Trump, al toparse con un ejército y un pueblo que defenderá su soberanía  que, como lo fue el caso del presidente Juárez, que en ningún momento decayó el ánimo y lo mismo en la batalla de Puebla, el 2 de abril y en el Cerro de las Campanas en Querétaro queda sellado para siempre el apotegma de que “entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Se está a tiempo de reflexionar la magnitud de lo que puede suceder, si Estados Unidos quiere hacer lo mismo que ha hecho en otros países  y apoyar a un farsante impostor autoproclamado  presidente interino ante un gobierno constitucional que está cobijado en las leyes que rigen esa nación, pues no existen antecedentes en el Colegio Electoral o en el Tribunal Superior de Justicia  de inconformidades o impugnaciones contra ese proceso que aúpa para un nuevo mandato al presidente Maduro, sin embargo, esperamos que los acontecimientos futuros no nos sorprendan.

 

 

limacobos@hotmail.com

Twitter: @limacobos1

Facebook Comments
Xalapa, Veracruz. Los comentarios expresados de LAS COLUMNAS son responsabilidad de los autores.