Una nueva Expropiación

El Arte de Comer Sapos

Por VicMAN

Es hora de volver hacer una nueva expropiación, durante más de 81 años la explotación de uno de los recursos naturales más importantes de nuestro país ha sido el petróleo, curiosamente poco a poco de manera manipulada los gobiernos desde Luis Echeverría hasta Enrique Peña, siempre buscaron la manera de que su administración y sus allegados fueran los verdaderos explotadores de la riqueza que nuestro país tiene.

Acomodaron las leyes secundarias para la explotación, exploración y venta de los grandes contratos de esta paraestatal, quien legalmente ha tenido la custodia de la principal riqueza de nuestro país.

Después de la última reforma energética, cuyo fin tenía la incorporación de dinero privado en la empresa pilar de nuestra economía, el artículo 27 constitucional le privó a los particulares la explotación de un recurso no renovable que es propiedad de todos los mexicanos y que sin duda ha sido la principal fuente de capital de todos los ex presidentes de este país.

PEMEX ha sido la caja grande de todos los Presidentes en sus respectivas administraciones, ellos han operado con sus directores generales de la paraestatal las estrategias de negocios de todos los presidentes en turno.

Cada director general de PEMEX ha tenido su historia y casi siempre terminan con su traje de casimir ingles más manchado que el uniforme laboral del chango (puesto que se le atribuye al operador de la barrena en lo alto de una torre de perforación de Petróleo).

Desde Jorge Díaz Serrano 1976 – 1981; Julio Rodolfo Moctezuma 1981–1982; Mario Ramón Beteta 1982–1987; Francisco Rojas Gutiérrez 1987–1994; Carlos Ruiz Sacristán1994; Adrián Lajous Vargas 1994–1999; Rogelio Montemayor 1999–2000; Raúl Muñoz Leos 2000-2004; Luis Ramírez Corzo 2004 –2006; Jesús Reyes-Heroles González-Garza 2006–2009; Juan José Suárez Coppel 2009–2012; Emilio Lozoya Austin 2012–2016; José Antonio González Anaya 2016-2017.

Cada uno de ellos siempre operaron bajo las indicaciones y los intereses de sus respectivos jefes, ninguno puede ver al pueblo de México sin que sea exonerado de sus malos manejos en sus respectivas administraciones al frente de la empresa mexicana más importante de nuestro país.

México es el país petrolero con el reporte de ganancia con menos rendimientos para la administración y para sus dueños, la empresa ha sido atracada tanto por sus directivos como sus trabajadores a través de su sindicato.

Funcionarios directivos y sindicatos han defraudado a esta empresa y no han cuidado los interés de este país, solo han sido beneficiados en complicidad directivos y líderes del sindicato.

La flota naval del sindicato de PEMEX fue la cortina de humo de infinidad de negocios obscuros y tratos millonarios que fueron quienes compraba estos cargamentos, los verdaderos beneficiarios de la compra hablando del mercado internacional, en beneficio personal sindicato y directivos de PEMEX se adjudicaban la ganancia de esas ventas en el mercado negro.

La venta hoy de huachicol es solo el reflejo interno de las tropelías existente al interior de la empresa de todos los mexicanos, pecata minuta de los grandes atracos petroleros en los últimos 50 años de ser propietarios de este recurso natural.

Hoy el sapo nos lo comemos todos por el verdadero beneficio de nuestro petróleo hoy no lo vemos, ni en nuestra gasolina, no tenemos beneficios reales, ser un país con mucho petróleo pero poca ganancia, México es hoy a 81 años de la expropiación petrolera tan pobre como si no tuviéramos ese recurso como una de las principales fuentes de ingresos.

Es por ello que necesitamos volver a expropiar pero ahora nuestra empresa, darle certidumbre a nuestra economía, a nuestros yacimientos, a nuestra riqueza y que esta se refleje en el bienestar de los mexicanos, con un país más justo, más equitativo y más próspero que nunca.

Hoy el gobierno de la cuarta transformación requiere darle una sacudida al árbol de PEMEX y quitar lo que no sirve y que nuestra empresa realmente produzca y gane lo que le corresponde a nuestro país, si el portafolio financiero de PEMEX no se replantea y se ubica dentro de la realidad de nuestras riquezas y potencial.

La inversión en esta paraestatal será nula y debemos crear mejores expectativas de negocio porque ahora la ganancia será más fiscalizada y tendrán más ojos que nunca y este gobierno de esperanza no se puede equivocar por que la condición real lo alcanzara tarde que temprano.

Comentarios y sugerencias vicmanaiii@gmail.com

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