Policía Federal, a un paso de la extinción

Aunque han sido permanentes las mesas de diálogo entre policías y el gobierno, estas no han llegado a nada, lo que mantiene en el Centro de Mando de la Policía Federal un clima apesadumbrado 

Por: Ángel Álvaro Peña

Los policías federales que vieron vulnerados sus derechos laborales son víctimas de los altos mandos quienes les robaron a la tropa, porque se quedaban con el dinero de los viáticos, compensaciones y hasta salarios.  Los jefes siempre consideraron su cargo como un puesto político y lo usaron como trampolín para avanzar en su carrera, mientras esto sucedía llenaban la corporación policiaca de amigos, compadres, familiares, amantes y se ocupaban poco de la seguridad de los mexicanos, y al mismo tiempo dejaban desprotegidos a los policías responsables de cuidar a la ciudadanía, a sabiendas de que sus propias familias eran vulnerables, porque no les llegaban los salarios a sus casas. Estas familias son las que ahora muestran su inconformidad en las instalaciones de la Policial Federal apoyando a quienes padecieron muchos años de explotación digna de esclavos.

El presidente de la República está informado de manera parcial por sus allegados, porque en este momento nadie puede decir que los policías federales son corruptos.

SE DESPIDEN

Tan sólo este fin de semana, a cuatro días de protestas, los agentes aclaran dos puntos importantes: la vida de la PF llegó a su fin y que ellos no quieren seguir trabajando para la administración pública.

Un policía señaló frente a sus compañeros, “seamos claros, la Policía Federal ya terminó, compañeros. Por lo que debemos luchar es por nuestra indemnización, un dinero que nos sirva para invertirlo en un negocio”. Estos mismos elementos rechazaron ser transferidos a otra dependencia, pues argumentaron que no cuentan con algunos requisitos para trabajar en el gobierno, como no tener una licenciatura, que los podría en línea de fuego para ser despedidos en un futuro.

Más de ocho horas pasaron bajo los rayos del sol insistiendo en la necesidad de recibir su indemnización, ningún funcionario les brindó una respuesta positiva a esa petición, es más, Ricardo Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad, quien participó en las mesas de diálogo, se negó a hablar frente a los cientos de policías que exigían una respuesta.

MANDO CENTRAL

El temor predominó en el Centro de Mando de la Policía Federal, además de protestar por sus derechos laborales, los policías se mantenían en guardia para evitar que hubiera algún infiltrado en la manifestación

De hecho, un día antes hubo un rumor de que uno de los voceros había recibido una amenaza de muerte. “Policía Federal, proteger y servir a la comunidad”, gritaban los manifestantes como un gesto de alerta.

En la despedida de la dependencia también participó el colectivo Familias Unidas, conformado por las esposas de los uniformados, quienes decidieron abandonar el Centro de Operaciones ante la falta de acuerdos. “Es una lástima que la Policía Federal desaparezca así, sin que se reconozca todo lo que ha hecho por nuestro país”, agregó una esposa de un elemento policiaco.

Algunas de las integrantes de Familias Unidas lloraron al abandonar las instalaciones, momento que fue acompañado por el himno de la dependencia. “¿Si estamos podridos para qué nos quiere en la Guardia Nacional?”, clamó un policía al fondo del recinto.

LUNES, DÍA CLAVE

Este lunes continuarán las mesas de diálogo, algunos de los elementos se retiraron con sus familias, sin embargo, otro grupo permanece en las instalaciones del Centro de Mando, en espera. 

Cabe destacar que las autoridades federales rechazaron desalojo en caso de que los inconformes no acepten su propuesta.

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