Diego cambia de piel

*Como las víboras deja en el camino la que ya no le sirve y se transforma su pensamiento

El silencio del pasado puede convertirse en la culpabilidad del presente, sobre todo cuando se calla por conveniencia, por complicidad, por beneficio propio. Así es la actitud que ahora toma Diego Fernández de Cevallos, quien cree estar más allá del bien y del mal.

Resulta que ahora “El Jefe” Diego, critica lo que antes apapachó como si se tratara de algo gracioso, como si hubiera adquirido conciencia del bien y del mal repentinamente.

Pero no sólo cambia de lentes moralistas sino que se convierte en una especie de adivino, quien pronostica que lo peor está por llegar. Es decir, que por la culpa de la actual administración el país se hundirá.

En sus apariciones televisivas vemos a un conservador autoritario, represivo, con tendencias a una profunda nostalgia por regresar al pasado.

Así, desde la perspectiva de los temas donde los militares son protagonistas, no esconde su vocación represiva donde asegura que de seguir respetando los uniformados los derechos humanos habrá problemas de grandes dimensiones en el país.

Así, como agorero del desastre, se sitúa en una perspectiva añeja, que sólo puede identificarse con una derecha decadente. Porque el PAN se ha quedado un par de siglos atrás en la visión de México.

Diego se ha olvidado de que él mismo surgió a la fama política como miembro del movimiento estudiantil de 1968, le debe a la rebeldía propia de los jóvenes su ingreso a la política y a la administración pública. No puede negarlo; sin embargo, una vez que ese camino lo llevó a muchos beneficios personales, ahora arremete contra quienes protestan.

Si tuviera el mando del Ejército seguramente la represión en el país sería tan cruda como la que se desató con Calderón y con tantos muertos o más de los que hubo durante ese sexenio sangriento.

Porque en su mensaje colocó a los huachicoleros con los policías comunitarios y los miembros del crimen organizado. Es decir, todo en el mismo costal, en defensa, a ultranza de un uniforme que su jefe y amigo Felipe Calderón, nunca respetó. Pero en su momento calló y permitió que hubiera burlas y críticas que ahora parece olvidar.

El oportunismo, acompaña la trayectoria política de Diego Fernández de Cevallos. Se trata de un hombre que se acomoda al poder, porque ha vivido de él.

Al igual que le sucede al que fuera su correligionario en el PAN; Vicente Fox Quesada, no pueden dejar de pensar y hablar del Presidente de la República, como si se tratara de una obsesión patológica que no les permite vivir.

El hecho de que haya callado cuando vivía del presupuesto y ahora que está fuera, y ojalá no regrese para nada, no puede surgir otra palabra que lo describa mejor que oportunista.

AMLO debe ENTENDER que los soldados y policías también tienen 'mamacitas', no sólo los criminales: Diego Fernández de Cevallos

#MILENIOAlMomento | "#AMLO dijo que ya vivimos en un Estado de Derecho: eso es una falacia. Diario se comprueba que éste es un México de los violentos para los violentos"La opinión de Diego Fernández de Cevallos

Posted by MILENIO on Tuesday, September 10, 2019

Con información de Políticos Al Desnudo/ Video: Milenio

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