Oponentes juegan a la pirinola

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

La oposición está desquiciada. Busca, a toda costa, dar el golpe suave a la cuarta transformación que, en voz del expresidente Vicente Fox, lanzó un “que se vaya a la mierda y se la lleve la madre” dijo el panista redimido, cautivo y siempre pródigo.

Los dos expresidentes panistas, dos empresarios que chacotean con la sociedad civil, se le suman los dirigentes partidistas perdedores del primero de julio, con los legisladores ya sin “morralla” para sus gastos muy mayores y exfuncionarios federales desplazados de la miel del poder; todos ellos recurren al llamado de su corrompida y emputecida conciencia para favorecer, propiciar, inducir a grupos de provocadores, ahora también facinerosas, cuasi grupos paramilitares de  encapuchados, portadores de paliacates, gorros tipo bolivianos, máscaras Marvel, dotados de palas y picos, recipientes con explosivos, así como  herramientas diversas para destruir paredes, ventanales, portones históricos, alambradas, monumentos históricos y hasta librerías Gandhi, a fin de protestar por feminicidios, oponerse o apoyar abortos, protestar por la ausencia de los 43 estudiantes de Ayotzinapa o todo lo que se ofrezca para fortalecer la quinta etapa propuesta por Gene Sharp para propiciar el golpe ya no tan suave. Sus pretextos sobran, lo criminal será escudarse en sucesos dignos del reconocimiento nacional.

Acciones que demuestran la provocación de los expulsados del paraíso neoliberal, con el apoyo mediático, tanto de los medios tradicionales como de redes sociales emergentes. Es violencia inducida y financiada por esos grupos de poder que llevan como finalidad a la represión de las nuevas fuerzas de seguridad, manipular la opinión pública justificando el vandalismo, calentar los ánimos sociales en favor de la agresión como recurso para recuperar el poder.

Si bien estos llamados de la desesperación no han obtenido el interés multitudinario, sí resumen el malestar y la inconformidad de los principales opositores a la administración federal, al menos siete agrupaciones organizan protestas desde la red.

Así se nota, se siente, se observa en los tuits, declaraciones mediáticas y publicaciones en boletines y folletos promocionales, tanto para el México Libre, como Mexicanos contra la corrupción, los desayunos  de la Coparmex, el incierto  Futuro 21, los verdosos chalecos México, en los que militan Vicente Fox, Felipe Calderón, Gustavo de Hoyos, Claudio X González, padre e hijo, Alejandra Moran, Gabriel Mancera y, por lógica, los partidos del pacto que desmadró al país: PRI, PAN Y PRD. Todos contra la cuarta transformación.

Trump promovió, alentó, propició el resurgimiento de la raza aria, dada su profunda admiración al nacismo, lo que conllevó el despertar del supremacismo blanco en diversos estados de la Unión Americana. Represión, asesinatos, persecuciones de migrantes, hispanos y musulmanes se multiplican en colegios, recintos religiosos y centros comerciales. Existe responsabilidad directa al discurso explosivo en su primera campaña electoral y en la actual precampaña en búsqueda de reelección.

Aquí el coraje por lo que impuso la austeridad republicana del nuevo régimen, ha desatado la ira y el encabronamiento de esos políticos, empresarios, funcionarios y legisladores que quieren recuperar a toda costa los privilegios arrebatados por los treinta millones de votantes del primero de julio, sumados a los que hoy representan más del setenta por ciento que apoya la política lopezobradorista.

Los actos vandálicos recientes lo comprueban. Grupos de jóvenes de ambos sexos, con el rostro cubierto, destruyen todo a su paso. En manifestaciones de protestas sociales dignas de encomio: feminicidios, Ayotzinapa, el aborto y, últimamente, el emblemático dos de octubre. Grupos que ellos mismos se definen como anarquistas, pero lejos de tener formación ideológica y valores políticos son grupos arrastrados a conveniencia por los intereses de sus promotores. Al anarquismo se le reconoce como un sistema filosófico con visión política, no actos vandálicos de provocadores.

Lo que dista mucho de estos jóvenes, que sólo buscan la destrucción del bien público para el escándalo mediático. Rompen vidrios, destruyen fachadas de comercios, edificios y oficinas públicas. Lanzan petardos y pintas de paredes, mientan madres al por mayor, son los portadores de utensilios para destruir todo a su paso, siempre en la clandestinidad, eternamente ocultando rostros a fin de causar el impacto en los medios en contra del gobierno establecido para restaurar el poder de la corrupción, impunidad y simulación de los que prevalecieron en demasía durante los últimos treinta y seis años.

Este dos de octubre, en el 51 aniversario de la masacre de Tlatelolco, no dejaron de presentarse los vándalos inducidos, financiados y motivados al desmadre, no en denuncia de la desaparición, asesinato y encarcelamiento de los cientos y miles de jóvenes estudiantes, profesores, trabajadores y miembros de la comunidad, no en protesta por la represión orquestada desde el poder político de los setentas, no por la violación de las garantías individuales y derechos humanos de una sociedad que buscaba el cambio social y político de una Nación entregada a los intereses del capital extranjero. Un dos de octubre, día de duelo nacional, que por primera vez fue exhibido como muestra de la violencia institucional por un gobierno distinto y distante a las administraciones corruptas y represoras de antaño.

En relación al Cinturón de la Paz formado a lo largo del recorrido de los manifestantes con el fin evitar la manifestación libre de ideas, provocó la ira de los agoreros del desastre: Felipe Calderón, lanzó lastimera queja en Twitter “señor presidente, la próxima vez que quiera usar seres humanos, arriesgando su vida y su integridad, para hacer el trabajo que a usted como cabeza del Estado le corresponde” y  buscó utilizar al Tec de Monterrey como plataforma de su estupidez, que por fortuna miles de estudiantes y académicos firmaron por la cancelación de la conferencia.

La Margarita, no el coctel sino su mujer, promotora del México Libre, ese al que nadie acude, también tuiteó: “usar a los empleados públicos como escudo humano, sin duda, atenta contra la dignidad de la persona. Esta medida es irresponsable y cruel”

Vicente Fox, expanista redimido, recriminó que “López será directamente responsable de lo que suceda…”

Pero nada sucedió, salvo las pintas, los petardos, las patadas, las mentadas de madre. Nadie fue encarcelado, nadie fue reprimido, nadie fue masacrado para frustración de sus financistas con aspiraciones revanchistas.

Epigmenio Ibarra reveló, también en Twitter, que los dichos por Margarita y Calderón a propósito de la manifestación del dos de octubre dejan en claro que querían que a la violencia de ese grupúsculo de provocadores se respondiera con violencia del estado. Estaban buscando muertos y heridos a granel.

El revanchismo opositor enloquecido por sus frustraciones innatas que buscan el apocalipsis. Lo que ellos hundieron.

México libre de esos parias, que fueron amantados por el neoliberalismo con los vividores institucionales. Por fin, México debe y tiene que resurgir.

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