El iPhone 11 Pro que cuesta un mdp y está hecho de oro y diamantes

Hace apenas unas semanas, Apple anunció y puso a la venta su nuevo teléfono inteligente, el iPhone 11, que además, está acompañado por su versión Pro y Pro Max, que oscilan entre los 17 mil 500  y los 36 mil pesos. Sin embargo, aunque quizá los precios te parezcan algo elevados, queremos contarte que no son los iPhone más caros.

Una compañía rusa, llamada Caviar, se encarga de tomar los celulares disponibles en el mercado y modificar su apariencia para hacerlos aun más lujosos de lo que ya pueden ser. En esta ocasión, fue turno del smartphone de novedad, al que le incrustaron oro, diamantes y un bonito reloj en la parte trasera.

A pesar de que en colecciones de iPhone pasadas, que incluían un recubrimiento en oro, piel de cocodrilo o cuero, los celulares modificados alcanzaban un precio de 27 mil dólares (516 mil pesos), esta vez, la empresa se superó a sí misma, pues el llamado Discovery Solarius, cuesta 70 mil dólares (1 millon 300 mil pesos aproximadamente).

Pero, ¿qué lo hace tan especial? 

Pues únicamente, su cubierta de medio kilo de oro de 18 kilates que además, tiene incrustado un reloj analógico con un diamante amarillo encargado de marcar las 12:00 horas.

El precio de este celular corresponde al iPhone 11 Pro de sólo 64 GB, pues el de 512 GB tiene un precio de 71 mil 520 dólares (1 millón 400 mil pesos).

La colleción Discovery también está conformada por otros dispositivos y modelos. El siguiente en la lista de precio es otro iPhone 11 Pro, del que su parte trasera está conformada por diamantes, rubíes, un diamante cognac, dos topacios azules, un trozo de piedra lunar, un trozo de meteorito y un pedazo de nave espacial. Además tiene unos detalles dorados que están hechos de oro de 18 kilates y que representan nuestro sistema solar y cuesta 51 mil 650 dólares ( 986 mil pesos).

 

Más allá de las modificaciones de la apariencia, en realidad el teléfono es exactamente el mismo que vende Apple; tiene la misma pantalla, las mismas cámaras y las mismas funciones.

 

 

Con información de José Cárdenas

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