José Manuel Pozos, el “hijo“ farsante de Morena y la 4–T

  • Entre la mentira y los lujos, Pozos rendirá su informe
  • Diputado Rico y pueblo pobre, en el Crowne Plaza

Por: Ángel Álvaro Peña

José Manuel Pozos Castro, hijo adoptivo de la Cuarta Transformación,  se hartó de la política de austeridad de MORENA y contrató  el hotel más caro y lujoso de Tuxpan,  para rendir su primer informe de actividades legislativas.

El diputado Pozos volvió a sentir el latir del PRI que lleva dentro y ordenó contratar el Hotel Crowne Plaza, para montar una pasarela política en la que desfilará y usará para dar un discurso de cuando menos dos horas, hablando de sus logros, cuando fungió como presidente del Congreso de Veracruz.

Lo cierto es que detrás de la opulencia y el teatro político, José Manuel Pozos intenta mostrarse como un legislador con poder y con influencia en el gobierno, pero la realidad es totalmente diferente, en el gobierno no lo pueden ver, porque sus pifias le costaron caro al Cuitláhuac García Jiménez.

Pozos mostró su ineficacia y falta de cabildeo para sacar adelante la aprobación del juicio político contra el Fiscal Winckler, que terminó siendo desechado. También falló cuando le dieron la encomienda de sacar adelante la lista de magistrados palomeados por el gobernador.

Evidentemente el Diputado José Manuel Pozos Castro tiene mucho que informar a los tuxpeños, como por ejemplo, puede empezar diciendo de dónde salieron los recursos materiales que entregó a la Fundación Juntos Más Poder, para que su hijo los repartiera y posicionara su imagen política con miras a la elección del 2021.

También podría informar por qué está violando la Ley de Desarrollo Urbano, al lotificar y crear una nueva colonia en Tuxpan, sin tener los permisos correspondientes.

Sin duda será un momento épico escuchar de voz del propio legislador el avance que lleva la obra de construcción del monumento al ex procurador Pericles Namorado Urrutia, que sin duda es un capricho personal, porque en Tuxpan todos lo odian, ya que representa al viejo PRI y es símbolo de la persecución política.

Como representante popular el diputado Pozos también debe informar por qué nunca defendió los intereses de Tuxpan ante el embate de empresas transnacionales como TransCanada, que hoy amenaza a miles de pobladores con su gasoducto. Fue un diputado que jamás alzó la voz, ni se involucró en la lucha de su gente.

Pozos no debería rendir su informe en Tuxpan, lo debería de hacer en el Palacio de Gobierno, en Xalapa, porque  ha sido sumiso y solo ha servido al poder ejecutivo representado por Cuitláhuac García Jiménez.