Veracruz en la incertidumbre

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

Veracruz está inmerso en una serie de situaciones poco claras, confusas. La hecatombe provocada por la administración de Miguel Ángel Yunes Linares, unida a su  cínica dispersión de recursos públicos para apuntalar la campaña de Yunes Márquez, todo ello unido al gigantesco crecimiento de la deuda pública, al gasto inusual en publicidad e imagen pública del gobernador bianual y su vástago,  provocaron desviaciones sin parangón de recursos del Estado, acuerdos en lo oscurito con las “fuerzas del mal” y un sinfín de tropelías, corruptelas, moches durante su fatídico periodo, violencia, inseguridad, secuestros, feminicidios, trata de blancas, tráfico de órganos, sumados a todos los etcéteras posibles.

Veracruz fue recibido por un joven académico con una trayectoria política limitada: una diputación federal, una campaña gubernamental sin éxito, pese a lograr buena respuesta popular.

Le entregan un Veracruz arruinado, iniciando con una campaña mediática devastadora en contra, por errores en la asignación de colaboradores, por incremento sospechosa en la inseguridad en  secuestros y feminicidios, por tibias medidas para el impulso de la infraestructura estatal, por “metidas de pata” en áreas estratégicas en los campos de salud y educación, por fallas en la ubicación de familiares  de sus colaboradores y en casos hasta  propios, por escasas medidas de control en los programas sociales y un marcado descuido en zonas rurales para la producción agrícola y ganadera.

Veracruz es un estado muy complejo, con una decena de municipios prósperos, una veintena de alcaldías “a medias aguas” y poco menos de dos centenares de   ayuntamientos en la marginalidad, pobreza con ausencia de servicios públicos en infraestructura, salud y educación. Una entidad politizada, polarizada por un sindicalismo agresivo, liderazgos comunitarios mafiosos, grupos indígenas olvidados, destruido sus sectores pesquero y forestal, el turismo se concentra solo en cuatro municipios, contrastes severos en organizaciones sociales, educativas y ambientalistas. En resumen, un estado que requiere experiencia, astucia, formación profesional, mano dura y sobre todo gran capacidad en la designación de funcionarios responsables en el control de la entidad.

Cierto es que la mano negra fue intensa, plena en malicia y sobre todo mentirosa y manipuladora en los primeros meses, hoy gradualmente reducida, sin desaparecer. Sospechas bien fundamentadas de inducción en la creciente inestabilidad de la violencia. Mañoso manejo de la justicia y de medios sin límites, con los pregoneros del desastre, por moches para “agrandar” males, defectos, fallas reales, o inducidas, falsas e inventadas al gobierno nuevo, honesto pero inexperto y carente de olfato en asignación de funcionarios estatales.

Una evidencia de incapacidad e inexperiencia es durante el programa “chiqueón” de AMLO, Sembrando el Futuro,  en donde se dotan de miles de arbolitos y hortalizas  en comunidades sin riego, con sequias graves sin solución, el no  haber dotado de pozos y lo peor desaprovechando  la experiencia de campesinos lugareños, al igual con el programa ganadero que se aplica solo a ejidatarios de 2 a 5 hectáreas para cursos, créditos, semovientes,  dejando a un lado  los verdaderos productores de 10 a 50 hectáreas que han sido desplazados de la nueva política gubernamental, en sus programas de impulso a la producción.

Así Veracruz se ha movido con mucha lentitud, plagado de críticas sanas e insanas, dicen se va recuperando lentamente en el quehacer político, manejo presupuestal e impulso a la infraestructura, pero…pero…lo manda “el mandamás” al adiestramiento básico en infraestructura carretera al estado de Oaxaca, al frente de Alejandro Murat, priista de corazón y de formación. Lo mandan a la escuelita opositora, ya que la honestidad sin formación, experiencia y capacidades innatas es insuficiente en la administración pública.

Corriente de rumores de la no terminación del periodo gubernamental de Cuitláhuac García, unos después del primero de diciembre del 2020, para impedir la hecatombe de Morena en el 2021 y la pérdida del Gobierno estatal en el 2024.

Propuestas ponen en alerta, un caso en su misma casa, Alejandro Rojas Díaz Durán, el más débil aspirante a dirigir Morena a nivel nacional, pone sobre aviso que, si no sale Cuitláhuac pronto, el partido mayoritario perdería la legislatura estatal y muchos ayuntamientos en la entidad en el 2021. La enfermiza insistencia del yunismo de colocar al primogénito nuevamente en la contienda del 2024, se debilita por el ocaso de Genaro García Luna y las denuncias a Miguel Ángel Osorio Chong. Lo que suma a la cloaca mediática opositora. Al respecto, la diputada local, y dirigente sindical, Erika Ayala Ríos implicada con el escándalo de cientos de aviadores en COVAEV, que “anantes” apoyó a Morena para la salida del fiscal incómodo y ahora se suma a la iniciativa que contempla la integración del Secretario de Gobierno al cargo de Gobernador por un plazo de 60 días. Clásico “amarre de dedos” por posible salida de Cuitláhuac en diciembre 2020, a lo que el gobernador insiste en que habrá Cuitláhuac para seis años.

Un reciente anuncio de una alianza entre el PAN, PRD y MC para impulsar la candidatura de Dante Delgado a la gubernatura del estado: “El 2020 será año determinante…. Es el momento preciso de echar al asador carne, huesos, piel y pelos”. (Carlos Lucio Acosta).

De las figuras que destacan dentro de MORENA para la candidatura gubernamental al 2024, con rasgos reales de éxito son solamente Ricardo Ahued y Rocío Nahle, no hay más, pese a los auto promovidos y mediáticamente mencionados, pero Dante podría ser el “caballo negro”. 

La carta está echada sobre la mesa y puede ser desviada solamente con la intervención sutil, inteligente y audaz de Ricardo Monreal, actual coordinador de Morena en el Senado. Amigo personal de Dante, ambos se formaron políticamente desde antes del salinismo, ambos poseen una visión progresista. Ambos gobernadores exitosos en sus entidades. Ambos con formación política muy sofisticada. Monreal, con gran influencia en la estructura piramidal de la política nacional. Gente de gran confianza de Andrés Manuel López Obrador.  Dante Delgado aliado a AMLO en los procesos electorales del 2006 y 2012 pero por razones “inexplicables” se separaron, para Dante aliarse al ex priista, hoy panista, el mismo que ejecutó su aprehensión, policiaca y carcelaria. Alianza dantesca, sorpresiva y contradictoria. La mano experta de Monreal podría desviar la alianza podrida del PAN-PRD y nuevamente conciliar a AMLO con Dante, para recuperar la gubernatura para Morena. “Darle tiempo al tiempo”. Tercia de ases a la vista.

O cambia Cuitláhuac su forma de gobernar y reorganiza su administración estatal, integrando a valores experimentados y de amplia formación política, que abundan en Veracruz, por supuesto sin ser del PRI-PAN-PRD, profesionales capaces que se la jueguen con habilidad y audacia para levantar a esta saqueada entidad. De que los hay, los hay. De que se debe modificar el rumbo, es obvio, a fin de recuperar la fortaleza de Veracruz y no solo para terminar el sexenio.