Diputados de MORENA con síndrome del nuevo rico

PARQUE JUÁREZ

Por Mónica Camarena Crespo

Incongruentes sin duda, los diputados locales en su mayoría de MORENA en el país, al servirse con la cuchara grande en su presupuesto anual.

Como si el país estuviera en condiciones para sostener a ambiciosos legisladores que parecieran padecer el síndrome del nuevo rico. Nada más hay que ver cómo algunos cambiaron sus vestuarios, automóviles y hasta cambiaron el pulque por el etiqueta azul.

Se dio a conocer que 16 de los 23 congresos locales, en los que Morena y sus aliados tienen mayoría, se aumentaron el presupuesto para este 2020.

 

CASO VERACRUZ

Acá no cantan mal las rancheras, y aunque presumen de haber sostenido el mismo presupuesto del 2019, lo cierto es que se lo aumentaron desde finales del 2018 en más de 40 millones.

Lo mantienen este 2020, pero en ningún momento les pasó por la cabeza reducir dicho monto acorde a la presunta austeridad a la que convocó el presidente Andrés Manuel López Obrador, se supone, el líder de los que ahora ostentan con prepotencia la mayoría en el congreso local.

 

LANA PARA LOS “CANDIDOTES”

Lo que debería exigir la muy raquítica y endeble oposición en los congresos locales es la transparencia y rendición de cuentas de los presupuestos que manejan a diestra y siniestra los “morenistas”.

Y es que varios ya andan acelerados por saltar a las presidencias municipales; como en los tiempos más rancios del PRI, los suspirantes de MORENA a las alcaldías utilizan sin empacho los recursos públicos para hacer gestión o, en términos populares, dar “moches” a líderes, organizaciones, crear fundaciones y todas esas arcaicas formas de auto promoción.

Están bien detectados algunos líderes del congreso de Veracruz, que andan muy “gastalones” en el sur del estado; y como si estuviera muy fácil, más de uno aspira a gobernar Coatzacoalcos no para arreglar los graves problemas, sino porque se trata de un municipio con un abultado presupuesto, de esos que atraen hasta las moscas.

 

Ágora

Xalapa, en donde se asientan los poderes en el estado, se ha convertido en tierra de nadie; a diario se registran robos a casas habitación, negocios y hechos de violencia inexplicables. El colmo sucedió apenas la semana pasada, cuando en conocida plaza comercial y en el interior del banco, le quitaron a un cuentahabiente nada más y nada menos que un millón de pesos.

Pasmados en el gobierno estatal y municipal, no alcanzan ni siquiera a decir que actuarán en consecuencia.

Incompetencia, irresponsabilidad y omisión absoluta.

 

 

@monicamarena