Veracruz se desangra y se convierte en una gigantesca tumba para periodistas

  • Cuitláhuac incapaz de frenar agresiones contra comunicadores
  • 28 periodistas asesinados en 15 años reflejan lo que es Veracruz

Por Ángel Álvaro Peña

El 4 de enero de 2019, el gobernador Cuitláhuac García Jiménez guardó un minuto de silencio en honor a los 26 periodistas asesinados en los últimos 15 años, en el estado de Veracruz. En ese evento celebrado en palacio de gobierno prometió garantizar el libre ejercicio periodístico, pero no cumplió, porque en su gobierno ya han asesinado a dos periodistas más.

Para el gobernador el asesinato de un periodista ya no significa nada, tal vez porque en su sexenio ha visto tanta muerte que, para él, la violencia ya es cotidiana y normal. Se ha acostumbrado a los informes diarios de secuestros y ejecutados, que ni siquiera le conmovieron las masacres de Minatitlán y Coatzacoalcos.

Hoy que han asesinado a María Elena Ferral, reportera de Diario de Xalapa, el gobernador repitió el mismo discurso de años atrás dio Fidel Herrera y Javier Duarte, cada que mataban a un periodista: el crimen no quedará impune, vamos a dar con los responsables.

María Elena Ferral siempre fue una periodista de línea crítica, decía las cosas por su nombre y no le temía al poder político. Esto incomodaba a los grupos de poder de la región que a base de amenazas intentaban callarla. Desafortunadamente, esta voz se ha apagado tras ser acribillada por criminales que cumplieron una orden.

Para Cuitláhuac esto no es nada nuevo, lo mismo sucedió con el periodista del Gráfico de Xalapa, Celestino Ruiz Vázquez, quien fue asesinado en el interior de una tienda, en agosto del 2019, en el municipio de Actopan. A la fecha sólo se ha ejercido acción penal contra una persona y no se ha podido castigar al autor intelectual.

El 22 de marzo del 2018 fue asesinado en Gutiérrez Zamora el director del medio de comunicación Enlace Informativo Leobardo Vázquez Atzin, quien era muy cercano a María Elena Ferral. A la fecha su crimen no ha sido esclarecido, aún se desconoce quién ordenó su asesinato.

El asesinato de la periodista papanteca María Elena Ferral sólo confirma que Veracruz es un pueblo sin ley, donde prevalece la impunidad y la ingobernabilidad. El estado se desangra con cada asesinato, la tierra se mancha de sangre, mientras el flamante gobernador permanece apanicado, sin saber que hacer.

Los veracruzanos están pagando con sangre y con vidas el gran error de haber votado por Cuitláhuac García, quien pareciera que vive en otro mundo, totalmente ajeno a la realidad que sufrimos los ciudadanos.

Ni perdón ni olvido para los responsables de los crímenes de periodistas, como tampoco habrá perdón contra el mal gobierno.

 

PERIODISTAS ASESINADOS DE 2005 A 2020

Raúl Gibb Guerrero, Roberto Marcos García, Adolfo Sánchez Guzmán, Luis Daniel Méndez Hernández, Noel López Olguín, Miguel Ángel López Velasco, Misael López Solana, Yolanda Ordaz de la Cruz, Regina Martínez Pérez, Gabriel Huge Córdova, Guillermo Luna Varela, Esteban Rodríguez Rodríguez, Víctor Manuel Báez Chino.

También Gregorio Jiménez de la Cruz, Moisés Sánchez Cerezo, Armando Saldaña Morales, Juan Mendoza Delgado, Rubén Espinosa Becerril, Anabel Flores Salazar, Manuel Torres González, Pedro Tamayo Rosas, Ricardo Monlui Cabrera, Edwin Rivera Paz, Cándido Ríos Vázquez, Gumaro Pérez Aguilando, Leobardo Vázquez Atzin, Celestino Ruiz Vázquez y María Elena Ferral.

PERIODISTAS DESAPARECIDOS:

Jesús Sandalio Mejía Lechuga, Anwar Castillo Domínguez, Evaristo Ortega Zárate, Gabriel Manuel Fonseca Hernández “Cuco”, Miguel Morales Estrada, Raúl Alfonso Rivera, Sergio Landa Rosales y Tomás David Mátus Galván.