Mañanera sin respuestas

ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

Las conferencias mañaneras corren el riesgo de plagiarse a sí mismas. Esto no quiere decir que deban desaparecer, pero debe haber una transformación en tiempos de transformaciones.

La mañanera es un recurso óptimo para informar a los medios y al mismo tiempo a la población sin mediar nada a través de los periódicos y televisoras, por lo que debe aclararse siempre la información cuantas veces se requiera, aunque ya se haya dicho anteriormente.

Basta ver la última parte de la conferencia del lunes 25 de mayo para darse cuenta de que hay reiteraciones, y éstas sólo arrojan ambigüedades, por mucho que se intente subrayar lo antes expresado en nombre de la aclaración o de la precisión.

Una reportera habló sobre la presunta creación de empresas fantasma en Veracruz, denunciada públicamente por un senador panista. El presidente aseguró que en la pregunta estaba la respuesta, mientras ganaba tiempo para defender lo indefendible. Es decir, a Cuitláhuac García, de quien dijo es un gobernador honesto; claro, resulta difícil que a estas alturas puedan crearse empresas fantasma en Veracruz, también es cierto que los panistas extralimitan sus atribuciones inventando. Esto no quiere decir que no tengan derecho a cuestionar todo lo que el poder y su partido realizan.

La oposición no sólo es necesaria, es indispensable en toda democracia.

Debemos recordar a todos, incluso al presidente de la República, que no hacer nada en la administración pública es también una manera de ser deshonestos y puede preguntar en Veracruz a todos y cada uno de los morenistas su opinión sobre su gobernador.

El presidente de la República pierde más simpatías apoyando, sin dudarlo ni un momento y por simple costumbre, a Cuitláhuac García, que por lo menos poniendo en tela de juicio las aseveraciones de una comunicadora. Recordemos que todo comunicador en la mañanera es un huésped distinguido de la Casa del Presidente, y esta casa es de todos los mexicanos. Es decir, el anfitrión debe ser no sólo amable sino tolerante con sus invitados.

La compañera que hizo la pregunta se quedó sola. No hay solidaridad ni compañerismo entre los periodistas desde hace ya mucho tiempo. Las necesidades urgentes de la sobrevivencia parecieran alejar la solidaridad entre comunicadores, porque nadie protestó por la respuesta del presidente, ni trató de apoyar a la compañera, simplemente la dejaron morir sola ante la afirmación del presidente de la República.

Del otro lado de la escena, donde pocos pueden tener acceso, en el Congreso local de Veracruz, vemos una descomposición mayor. Los diputados locales de Morena han mostrado cierta fragilidad ideológica cuando de recibir propinas se trata, y ahora debe preocuparle esto al gobernador y al presidente de la República, porque si hay algo cierto es que las cosas no marchan bien en Veracruz.

El Presidente debe saber que el país cambia, a veces radicalmente de un día para otro. Él mismo ha sido testigo y a veces víctima de estos cambios de actitud. El país se mueve. Es por ello por lo que no debe fiarse de las versiones de ayer sobre la honestidad o eficacia del gobernador de Veracruz. También, como todo buen político, podría atender con mayor cortesía las preguntas de los reporteros, ya que no todos son de la prensa resentida que lo ataca por sistema, con o sin razón.

En Veracruz la gran mayoría vieron con muy buenos ojos la llegada de Cuitláhuac García a la gubernatura. Fue un momento de esperanza y confianza; ahora, luego de casi dos años de gobierno, esos mismos entusiastas hablan de que es necesario quitarlo para que el estado tenga movimiento. Está paralizado y el gobernador no sale de su casa, su equipo no trabaja y cuando trabaja le hace falta conocimientos, sentido común y experiencia para poder hacer algo bien.

Ojalá preguntara a los veracruzanos, puede preguntar el Presidente a panistas, incluso a morenistas, su opinión sobre el gobierno de Cuitláhuac García. PEGA Y CORRE. – Ahora en Puebla sucede lo mismo que con la generación de energía limpia. Los recortes de universidades se quejan de que el gobierno de Puebla quiere afectarles los edificios que ocupan. No. Es mentira, Quieren fiscalizar a las escuelas privadas para que cumplan con los reglamentos que las rigen. Respecto a los edificios, el gobierno estatal exigirá que se utilicen para lo que están autorizadas. Porque se da el caso de que tienen edificios destinados a la educación, con consideraciones fiscales y de servicios donde viven los socios y directivos de dichas escuelas. También abren empresas, que nada tienen que ver con la educación, con los beneficios de planteles educativos. El escándalo apenas comienza, siempre basados en supuestos y en amenazas de futuras demandas.

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