Los Números alegres nos están Matando

El Arte de Comer Sapos

Por VicMAN  

Y sin hacer Gestos, una semana más para este gobierno que en campaña dijo que lograríamos la cuarta transformación, nada parece salir como habían estimado en sus cálculos para demostrar que todos están equivocados menos el actual gobierno.

En vísperas de la reunión bilateral entre Estados Unidos y México, el Presidente López Obrador va con dignidad y decoro a una reunión semidescremada por la ausencia del Presidente Justin Pierre James Trudeau, para finalmente operar en favor del Presidente Donald Trump en plena campaña para su reelección, esperando que esta jugada al igual que Peña Nieto en su tiempo salga bien y no dejemos daños colaterales con el Partido Demócrata en contra del Gobierno de la 4 T.

Este 7 y 8 de julio se hará historia con un nuevo encuentro con nuestros vecinos, siendo el país más poderoso actualmente en el planeta (USA), difícilmente es negarse a una invitación, aun cuando esta tiene el fin de sellar nuestro Tratado comercial el nuevo T-MEC, por ello la ausencia del Primer Ministro Canadiense pega a ambos países, pero en política nada es gratis, todo tiene objetivos y circunstancias que marcan los acontecimientos.

El viaje a Washington D.C, dejara la grilla y la especulación en alta, para los dos países donde si algo caracteriza a ambos es la personalidad y la esencia de dichos mandatarios que siguen marcando una forma peculiar en su que hacer político, generando un resultado aun indescifrables para cada país.

Sin embargo, el tema que nos ocupa esta semana es el análisis de cómo estamos en la estrategia sanitaria y como sigue impactando en la sociedad en su conjunto.

Cuando países como España, Italia y Francia alcanzaron las cifras tan altas de muertes en su país, el nuestro estaba muy lejos de estas cifras, pero el cálculo, los números, los cercos sanitarios y las medidas de prevención que se realizaron de manera metodológicamente fueron incorrectas y sin una estrategia objetiva y clara, y solo lo podemos resumir a un problema de protagonismo e insensatez de parte del vocero oficial del gobierno cuyo único objetivo fue quedar bien con el Presidente pero jamás con la población aun a costa de los contagios y muertes.

El subsecretario sigue hablando de números, no de personas. Pero aún en sus dichos se encuentran las fallas estratégicas. ¿Cuántas veces se han documentado los mensajes cruzados y los absurdos de la fe como antídoto para el virus?

El resultado ominoso, como se ve en comunidades y calles, es que son palabras a las que cientos de miles han hecho caso. ¿Cuántas veces se ha hablado del subregistro? el informe del Registro Nacional de Población que dice que por cada muerte reportada por la Secretaría de Salud, había un promedio de 2.3 que no habían sido registradas, de acuerdo con las actas de defunción hasta el 19 de junio.

¿Cuántas veces han presumido que no hay saturación de hospitales como prueba de éxito? Eso sí se incrementó sustantivamente la capacidad de camas, la variable de capacidad hospitalaria es un sofisma, ya que el 69.3 por ciento de los fallecidos nunca llegaron a tener atención en la unidad crítica.

Esta pandemia ha traído un buffet de sapos que nos han servido en las declaraciones insensatas y ruines tanto del Presidente al habla del carácter del mexicano como un muro que impide avanzar al coronavirus, y sumar la ligereza del científico a cargo de dar la cara por parte del gobierno, en lugar de velar por la vida de los mexicanos.

La estrategia de López-Gatell está colapsada, y tendría que ser llamado a cuentas para determinar su responsabilidad por los decesos y contagios derivados de su estrategia sanitaria, como está sucediendo en otros países.

Las mayorías de Morena en las cámaras están igual y frenan cualquier intento de investigación. La forma como lo han tratado en sus comparecencias y permitido su insolencia e irrespeto por un poder del Estado, refleja el enanismo legislativo y la impunidad con la que se siente el subsecretario. Del Poder Judicial tampoco hay que esperar nada mientras la sombra del poder ejecutivo aceche cualquier intento de demanda contra el intocable Doctor Epidemiólogo este en esta crisis sanitaria.

Por lo pronto esos números alegres siguen creando una sombra de muerte, al estar colapsados los servicios de salud de un gobierno que está preocupado más por su transformación que por los resultados mundiales de la crisis sanitaria.

Nadie se puede espantar que nuestros resultados sean pírricos frente a la ligereza mostrada por el Gobierno de la cuarta transformación, aun no puedo percibir que es más trágico El COVID-19 o los numerología indolente de quienes administran la crisis sanitaria en nuestro país, finalmente la estadística no mata solo deja constancia, ya que la cifra oficial nos darán números alegres.

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