Aumentan reservas internacionales

A pesar de Banxico

 

La economía del país no va tan mal como los detractores del nuevo régimen quisieran 

Por Ángel Álvaro Peña

Cuando el presidente de la República solicitó un adelanto del remanente de operación al gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, este le contestó que no puede prestarse lo que no ha llegado a las arcas de la institución.

No se trataba de un juego matemático sino de un rejuego político. El gobernador del banco de México fue escogido por el viejo régimen, el 27 de noviembre de 2017, cuando era presidente Enrique Peña Nieto, a quien le debe su puesto y por eso sus consignas son no permitir éxito alguno en la economía de México y en esa ocasión dijo apegarse a los tiempos, pero sobre todo a Derecho.

Tenía razón Díaz de León, aunque dadas las circunstancias y la prisa por obtener dinero para atacar oportunamente la pandemia sin necesitar créditos del exterior bien podría haber alguna flexibilidad, la cerrazón del economista del ITAM prefirió sacrificar la economía del país a quedar mal con su patrón Peña Nieto. En esos casos los panistas no piden saber cuántos casos de Covid pudieron evitarse si el Banco de México hubiera podido dar un adelanto a las arcas del gobierno federal. Tampoco cuestionan los detractores de la Cuarta Transformación sobre las muertes que se pudieron evitar de haberse otorgado ese anticipo.

El Artículo 55 de la Ley del Banxico establece que el banco central será una institución sin propósito de lucro y deberá entregar al gobierno federal el importe íntegro de su remanente de operación una vez constituidas las reservas previstas en esta Ley, siempre que ello no implique la reducción de reservas provenientes de la revaluación de activos.

“Dicha entrega se efectuará a más tardar en el mes de abril del ejercicio inmediato siguiente al que corresponda el remanente”, detalla la legislación, lo que implica esperar hasta 2021 para la entrega de los remanentes de 2020 del banco, en caso de haberlos.

Ahora, luego de estira y afloja de la economía de México, bajo una presión mundial de la economía y con la pandemia mermando la producción, se conoce que las reservas internacionales cerraron en 190 mil 546 millones de dólares, el nivel más alto desde los 190 mil 759 millones reportados el 31 de julio de 2015, revelan datos del Banco de México.

Su magnitud, consecuencia de una compra elevada de dólares por el BdeM al gobierno federal y el sostenido incremento del flujo de remesas, ayuda a que la moneda mexicana permanezca estable ante la volatilidad que ha traído la pandemia de Covid-19.

Es decir, las reservas internacionales continúan en aumento y al cierre de julio de 2020 reportaron un saldo de 191,122 millones de pesos. Las reservas internacionales tuvieron un aumento de 575 millones de dólares respecto al saldo del 3 de julio del presente año. Si se compara con el saldo de las reservas registrado al cierre de 2019, de 180,877 millones de pesos, tuvo un crecimiento acumulado de 10,245 millones de dólares.

La economía del país crece a pesar de los rumores de las salidas de capitales, del cierre de empresas que utilizan algunos empresarios para presionar, de los comentarios de los medios en contra. Y esto no lo afirma una persona perteneciente al gobierno federal sino precisamente uno de sus detractores, o sea, el gobernador del Banco de México.

Por otra parte, el envío de remesas que realizan los mexicanos en el extranjero sumó 3,379 de dólares en mayo, cifra 18.10 por ciento superior a lo recibido en abril y 2.9 más en comparación con mayo de 2019.

En este año, las remesas que han ingresado al país suman 15,537 millones de dólares.

Esto nos habla de que los pronósticos catastrofistas sobre la economía luego que pase la pandemia no serán tan graves como los adversarios de la Cuarta transformación quisieran. La economía se mide por números y no por buenas o malas intenciones y los resultados ahora son claros, aunque deberían ser mejor, pero los enemigos también hacen todo lo posible para que al país le vaya mal.

El crecimiento de la economía nacional tiene enemigos dentro del país aunque parezca increíble, porque hay grupos que prefieren que haya quiebras antes que perder sus privilegios, y una manera de exigir que regresen los viejos tiempos es tratando de tumbar la economía del país, en cuyo posible proceso de descomposición estaríamos la mayoría de los mexicanos implicados, pero a quienes les interesa que la corrupción vuelva, sólo piensan en la mejor manera de tener más en lo individual aunque en lo colectivo haya carencias vitales en las familias mexicanas.