Cae por fin El Marro

Protegido de autoridades

 

El líder del huachicol en Guanajuato, que hiciera de esa entidad la más violenta del país, fue detenido por la Sedena

Por Ángel Álvaro Peña

El cártel Santa Rosa de Lima, liderado por José Antonio Yépez Ortiz “El Marro”, se fortaleció en los últimos años por la complicidad de autoridades municipales y estatales, así como la impunidad en Guanajuato, afirmó Andrés Manuel López Obrador.

Lo anterior queda muy claro para los guanajuatenses, porque en ciudades como Salamanca, Irapuato y el municipio de Juventino Rosas, hasta los niños sabían dónde se ubicaban las casas de José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”.

La ubicación de su residencia estaba marcada por el nombre de su banda: Santa Rosa de Lima, una de las colonias populares de Salamanca, donde se encuentra la refinería más antigua de México. Imposible equivocarse.

Cuando alguien pasaba por la avenida que da acceso a la colonia no era difícil ver camionetas con encapuchados y armas largas, esto no lo veía ni la policía municipal, que visitaba la tienda de conveniencia que estaba frente a una de las entradas de dicha colonia, ni la policía estatal, que parecía dedicarse únicamente a cuidar al gobernador panista Diego Sinhue Rodríguez.

Fue necesario que el Presidente de la República visitara al gobernador el 15 de julio para que diera acceso a la protección que le brindaba al delincuente, probablemente el ejecutivo estatal no estaba directamente relacionado a dicho blindaje, pero el fiscal general de la entidad, Carlos Zamarripa Aguirre, un personaje con ambiciones políticas y que tiene 11 años en el cargo, tiempo suficiente para realizar operaciones delictivas con la suficiente cobertura como para no ser ubicado como presunto coordinador de la delincuencia en el estado, por lo que se ha hecho sospechoso por el propio Alejandro Gertz Manero, quien pide revisar su trayectoria ante la liberación de la madre de “El Marro”, a principios de julio.

Hace 11 años Zamarripa fue nombrado fiscal de Guanajuato durante el gobierno del panista Miguel Márquez. Desde entonces han aumentado los récords de homicidios, sobre todo a partir de 2017, pero Carlos Zamarripa sigue siendo el encargado de la procuración de justicia. Aún le faltan 7 años en el cargo, porque el gobernador panista Diego Sinhue, le pidió al Congreso local ratificarlo para que se asiente eternamente en el cargo.

Por su parte, Zamarripa Aguirre, negó tener vínculos con el crimen organizado, tras ser cuestionado sobre esto en su comparecencia en el Congreso local.

Ahora lo que debe hacer el Congreso local, por sugerencia del gobernador, es solicitarle la renuncia cuanto antes, para que el gobernador quede libre de toda sospecha, de no ser así podría aumentar la sospecha de complicidad de esos dos personajes con el crimen organizado en la entidad que deberá reducir considerablemente sus operaciones, ya que en su momento aseguraron que la violencia la ocasionaba sólo “El Marro”.

La detención de “El Marro” se llevó a cabo aproximadamente a las cuatro de la mañana del domingo 2 de agosto, y en cuanto se supo la noticia la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional felicitaron a Diego Sinhue, como si fuera un logro del panista dicha detención.

Esto no lo creyeron ni los propios panistas, que de sobra saben quiénes son sus gobernadores en verdad.
En mayo de 2017, el entonces comandante de la 16/a. Zona Militar, Arturo Velázquez Bravo, y actual subdirector de Salvaguarda de Pemex, dio a conocer que el principal ladrón de combustible era un sujeto a quien apodaban El Marro. El gobierno federal de esa época hizo caso omiso de dicha acción, y no fue hasta principios de enero de 2019 cuando las operaciones de las fuerzas armadas se centraron en el combate al huachicoleo.

La embestida política de los gobernadores panistas contra el gobierno federal, que tiene como pretexto las muertes por Covid de los mexicanos, se debilita con esta acción, y no porque la haya realizado la Defensa Nacional, sino porque cada día los argumentos de los opositores panistas tienen menos peso en sus críticas. En esta nueva agresión a la actual administración pública se anunció que eran 10 gobernadores de oposición quienes solicitaban la renuncia del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, pero de inmediato el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, se deslindó de una petición de la que asegura nunca haber formado parte.

Posteriormente el gobernador de Nayarit hizo lo propio diciendo que a él nunca le consultaron firmar esa petición.

Lo que Diego Sinhue llamó un operativo conjunto no fue otra cosa que la detención de un delincuente por los militares mexicanos, pero debió hacer de los medios su único lugar de trabajo.