Corte falla a favor del Obamacare

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó un recurso de amparo que habría dejado sin cobertura de salud a más de 8 millones de personas y condenado a una asfixia progresiva y fatal el programa “Obamacare” de seguro médico estatal, lanzado por la Casa Blanca contra una fuerte presión conservadora y corporativa.

La decisión, redactada por el presidente de la Corte, John Roberts, representa un gran triunfo para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que planteó su reforma del sistema de salud para equiparar las condiciones de acceso de la población estadounidense al promedio de los demás países desarrollados.

La Corte falló, por seis votos a favor y tres en contra, que el Estado federal puede subsidiar paquetes de servicios de salud tanto en los estados que pusieron en marcha bolsas de seguros médicos como en aquellos que no lo hicieron, dentro de la Ley de Atención Accesible (Affordable Care Act, ACA) conocida como “Obamacare”.

De haber prosperado el recurso, la mayor parte de los analistas explicaban que los seguros de salud individuales hubieran alcanzado precios astronómicos en solo un año en los dos tercios de los Estados Unidos servidos por la bolsa federal de seguros de salud.

Y solo los residentes en los 17 estados que actualmente tienen bolsas de seguros de salud hubieran podido acceder a los subsidios federales. De esa manera, los Estados Unidos se hubieran convertido en un paísegregacionista en términos de seguro individual de salud, explicó hoy en el portal Money de la TV CNBC el especialista Dan Mangan. La aceptación de este pedido de amparo hubiera redundado en la desestabilización general del sistema, según expertos citados por la CNN.

“Si millones de estadounidenses perdieran los subsidios impositivos (otorgados por el IRS) y dejaran por lo tanto de adquirir seguros, las primas en el mercado masivo se dispararíporque la cantidad de gente sana disminuiríexplicaron las especialistas Ariane de Vogue y Tami Luhbi.

En los estados sin bolsas de salud estaduales, los ciudadanos que no pudieran acceder a un plan a través de su empleador deberíadquirir los seguros individuales ofertados a su precio pleno de mercado, mientras que un tercio podríhacerlo a través de un subsidio.

De este modo, los defensores de la privatización plena de los servicios de salud en Estados Unidos no lograron mutilar -y, a la larga, asfixiar- la ley de seguro general de salud que logró hacer sancionar el actual presidente, Barack Obama, coronando décadas de lucha de los demócratas.

Los demócratas venían bregando desde la presidencia de William “Bill” Clinton por un seguro de salud inclusivo, como el de los restantes paídesarrollados, contra quienes se niegan a toda estatización, por parcial que sea.

Para lograr el apoyo legislativo de los sectores más conservadores de su partido y del partido republicano, Obama presentó una ley (denominada popularmente “Obamacare”) que genera “healthcare exchanges” (literalmente, “bolsas de servicios de salud”), “implantadas por el estado”, sin estatizaciones.

La Ley de Protección al Paciente y Atención Accesible (conocida también como ACA por su sigla en inglés) establece que en esas bolsas los proveedores de servicios de salud compitan ofreciendo paquetes de servicios a los ciudadanos en forma individual. Los pacientes pueden luego solicitar subsidios federales en caso de que sus ingresos no le permitan adquirir una atención adecuada.

Dieciséis estados ya crearon sus propias bolsas de servicios de salud, y en los restantes 34 lo hizo el estado federal a través del IRS (Internal Revenue Service, la agencia impositiva federal, el equivalente estadounidense de la AFIP argentina).

Sin embargo, el amparo presentado en Virginia a través del abogado Michael Carvin podíhaber impedido que el IRS abra bolsas de servicios de salud en los estados de la Unión que no hayan abierto sus propias bolsas. La demanda se apoya en la interpretación de las cuatro palabras “implantadas por el estado” (“established by the state”).

Según el pedido de amparo, el “estado” a que hace referencia la ley es cada uno de los Estados componentes de los Estados Unidos, y no al estado federal. Por lo tanto, el IRS no tendríderecho a abrir bolsas en los estados que no las hayan abierto por su propia cuenta. La Corte había aceptado el caso en noviembre de 2014.