Peso mexicano en caída libre

La nube negra de marca china que amaneció este lunes se fue disipando a lo largo de la jornada, sin embargo no hubo calma después de la tormenta: los precios del petróleo de Estados Unidos y el europeo cayeron a mínimos históricos (China es un consumidor importante), y las principales monedas latinoamericanas se derrumbaron a sus niveles mínimos en 22 años.

Además, el dólar interbancario rebasó por primera vez los 17 pesos a pesar que desde las diez de la mañana el Banco de México (Banxico) subastó los 400 millones de dólares disponibles (200 con precio mínimo y 200 sin precio mínimo); el dólar a la venta en bancos concluyó hasta en 17.47 pesos, 19 centavos más que al cierre del viernes (llegó al máximo histórico de 17.57 pesos en el día); y las bolsas del continente americano terminaron en rojos, aunque no tan significativos como al arranque de la jornada.

El dólar FIX avanzó 1.1 por ciento frente al peso al cotizarse en 17.0975 pesos (el viernes lo hizo en 16.9171 pesos), informó Banxico. A su vez, el euro se ofertó en un máximo de 20.11 pesos, lo que representó una depreciación de la moneda mexicana de 61 centavos comparado con la sesión previa; mientras que el yen se ofreció hasta en 0.150 pesos.

La Bolsa Mexicana de Valores moderó su caída al terminar en -1.64 por ciento, luego de iniciar con un desplome del 6.38 por ciento. El principal indicador accionario del mercado mexicano, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), se ubicó en 41 mil 471.47 unidades, lo que representó una pérdida de 692.35 enteros menos respecto al viernes previo.

En Estados Unidos el Wall Street cerró con fuertes pérdidas y el Dow Jones, su principal indicador, cayó un 3.58 por ciento tras una sesión de extrema volatilidad en la que llegó a desplomarse más de mil puntos en los primeros minutos de contrataciones (más del 6 por ciento). El índice compuesto del mercado Nasdaq cayó un 3.82 por ciento y el selectivo S&P 500 bajó un 3.94 por ciento.

Este lunes la titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Lorena Martínez, afirmó que el movimiento en la paridad cambiaria peso-dólar no es un pretexto para subir los precios de los alimentos básicos. Advirtió que la próxima semana iniciarán los operativos de verificación para sancionar a comerciantes abusivos.

Comentó en conferencia de prensa que se reunió con autoridades de la Secretaría de Economía (SE) para establecer una lista de los sectores que pudieran ser afectados por el tipo de cambio y los que no tendrán ninguna razón para incrementar el precio final de sus productos.

Desde la semana pasada, un débil dato de la industria manufacturera china aumentó las crecientes dudas sobre su salud económica, recuerda CI Banco. El Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula un crecimiento del gigante asiático de 6.8 por ciento, un Producto Interno Bruto (PIB) bajo para una potencia mundial que ve debilitadas sus inversiones y exportaciones, razón por la cual su banco central decidió devaluar el yuan en tres ocasiones.

El coletazo del dragón chino tumbó a las principales divisas latinoamericanas a mínimos no registrados desde 1992 de acuerdo conBloomberg.

Las monedas de México y Brasil cayeron a sus niveles mínimos en relación con el dólar estadounidense. “Se trata de un ‘baño de sangre’. Vemos una venta de pánico por el nivel del crecimiento económico mundial y la incertidumbre acerca de los pasos del sistema de Reserva Federal de EU”, comentó al medio Bernd Berg, estratega de la empresa financiera Societe General, la misma institución que, en su momento, previó la subida del dólar a los 17 pesos, hecho que sucedió la semana pasada ante las minutas de la Fed respecto a una “próxima” alza de las tasas de interés.

Sin embargo, Barclays ahora estima que el incremento sea hasta marzo del 2016 y ya no en septiembre como varios especialistas han dicho. ”Pese a que seguimos viendo la actividad económica en Estados Unidos como sólida y que justifica un alza de tasas modesta, creemos que la Reserva Federal no comenzará el ciclo de alzas en este ambiente por el temor a que esa decisión desestabilice más a los mercados”, dijeron economistas del grupo.

Respecto a elevar las tasas, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) dijo hoy que Banxico no debería descartar un ajuste adelantado a la tasa de interés de referencia en caso de que se agudice la actual volatilidad cambiaria

Si persiste la volatilidad cambiaria alrededor de una cotización de 17 pesos por dólar y la Fed no ajusta su tasa el 17 de septiembre, como está programado, sería inminente que el Banxico aumente su tasa de referencia; “ello no podría esperar y sería la mejor señal para estabilizar la volatilidad”, estimó.

El recuento de los daños en el mercado accionario europeo no es menor. Las principales bolsas de valores de Europa cerraron hoy con fuerte pérdidas, arrastradas por el desplome del mercado de China, que se cayó 8.49 por ciento, ante la ralentización de la economía en el gigante asiático.

La mayor pérdida de este “lunes negro” fue para el mercado de Milán, que cedió 5.96 por ciento, seguido por Lisboa que cayó 5.80, mientras que el índice SMI de Zurich fue el menos afectado, con una baja de 3.75 por ciento.

Y de los asiáticos qué decir. Desde la mañana de este lado del mundo se supo: las principales bolsas de valores de la región Asia-Pacífico cerraron hoy sus operaciones con pérdidas, encabezadas por el mercado de Shanghai y el japonés Nikkei con 4.61 por ciento a la baja.

Baja el petroléo

El precio del petróleo cayó hoy, hasta niveles que no se veían desde el inicio de la crisis económica, ante las turbulencias en la bolsa china, que sufrió su mayor caída en más de ocho años y contagió al resto de parqués mundiales y mercados de materias primas.

El barril de Brent, de referencia en Europa, cerró en Londres en 42,69 dólares, un 6.09 por ciento menos respecto al viernes y el mínimo desde principios de 2009, mientras que el crudo Texas (WTI) acabó en Nueva York en 38,24 dólares -un descenso del 5.46 por ciento-, por primera vez en seis años por debajo de la barrera de los 40 dólares.

La volatilidad de los índices en China y las dudas cada vez más extendidas sobre la economía del gigante asiático, segundo consumidor mundial de petróleo, han aumentado en las últimas semanas la presión sobre los precios del crudo, que ha perdido cerca de un 35 por ciento de su valor en el International Exchange Futures (ICE) desde mayo por el exceso de producción que ha saturado el mercado.

Los analistas temen que una ralentización del crecimiento de China pueda tener un efecto demoledor sobre su consumo energético, lo que agravaría la actual crisis de escasez de demanda de petróleo.

“La principal preocupación ante estas caídas bursátiles es la falta de capacidad del Gobierno chino para contenerlas. Además, existe un temor sobre el efecto dominó que pueden provocar en los mercados asiáticos y, en cierta medida, en las economías europeas y estadounidense”, aseguró a Efe Richard Mallinson, de la firma británica Energy Aspects.

Con todo, el miedo a que la demanda del segundo consumidor mundial de crudo se desplome es por el momento una conjetura más que una realidad, dado que en los últimos meses Pekín ha aumentado mes a mes su compra de petróleo.

China ha aprovechado los bajos precios, provocados en primer término por la negativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a reducir su producción, para abastecer sus reservas estratégicas de crudo a bajo coste.

“La demanda china es mucho más sólida de lo que la gente parece creer. Quizás se está fijando demasiado la atención en las señales del mercado bursátil”, apuntó Mallinson.

“Aún así, si la economía china continúa ralentizándose, al final también lo hará el crecimiento de la demanda de crudo. Es improbable que llegue a retroceder, pero sí que veremos como el crecimiento baja su ritmo”, resaltó el analista.

Para Lei Mao, profesor de Finanzas de la escuela de negocios de la Universidad de Warwick, “la economía china se está ralentizando más rápido de lo que se esperaba y hay previsiones de que el yuan se devaluará aún más durante este año”.

Más allá de los efectos de la evolución de la demanda china, los precios continúan afectados por el pulso de la OPEP, liderada por Arabia Saudí, con Estados Unidos, principal consumidor mundial y un productor cada vez más potente.

La modernización de la industria estadounidense y la proliferación de yacimientos de hidrocarburos derivados del esquisto han disparado las reservas de EU a su máximo en al menos ocho décadas, lo que acarrea una reducción de sus importaciones y empuja los precios a la baja.

Los países de la OPEP se han negado a reducir su bombeo de 30 millones de barriles diarios, un techo de producción que mantienen desde 2011, a pesar de que esa decisión contribuye al desplome del precio y añade dificultades a sus economías.

Arabia Saudí y sus aliados esperan que un petróleo por debajo de los 50 dólares durante demasiados meses consecutivos minará los presupuestos de algunas compañías que extraen petróleo en Estados Unidos y otros países, y servirá a la larga para asegurar la hegemonía de la OPEP en los mercados.

La táctica ha funcionado en parte, y la inversión en extracción y yacimientos en Estados Unidos ha sufrido una notable reducción desde principios de año, si bien los efectos de ese movimiento todavía no se han traducido en la práctica en un descenso de la producción.

“El mercado necesita ver evidencias de esa ralentización (en la producción) antes de que los precios del petróleo comiencen a subir”, consideró Mallinson.

“Creo que los precios del petróleo son ahora mismo cifras desconectadas de la economía real. Podrían continuar cayendo durante las próximas semanas, pero esa tendencia terminará hacia final de año”, pronosticó el analista.