Atribuyen a pugnas de jefes de Zetas sangriento motín en Topo Chico

Jesús Iván Hernández Cantú, El Credo, y Juan Pedro Saldívar Farías, El Z-27, ambos del cártel de Los Zetas, encabezaron a los bandos de internos que se enfrentaron en el penal de Topo Chico, dijo un informe oficial difundido hoy.

Según reportes del gobierno estatal, El Credo encabezaba una banda de secuestradores y homicidas que operaba en la zona metropolitana de Monterrey.

En noviembre de 2012, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Nuevo León dio cuenta de la detención de 24 integrantes de una banda liderada por Hernández Cantú, a la cual atribuyeron 48 asesinatos y dos plagios.

El  vocero de Seguridad del gobierno estatal de la época, Jorge Domene, dijo que los detenidos (entre ellos cinco mujeres y dos menores) se dedicaban a secuestrar y ejecutar a miembros de grupos rivales en Monterrey.

Juan Pedro Saldívar Farías, El Z-27, y su hermano Juan Manuel, El Z-31, eran los jefes de plaza para Los Zetas en los municipios de Nueva Ciudad Guerrero y Camargo, Tamaulipas, y Cerralvo y Vallecillo, Nuevo León.

A los hermanos se atribuye la muerte del turista estadunidense David Michel Hartley, a quien dispararon cuando practicaba la pesca en la presa Falcón, de Nueva Ciudad Guerrero, junto a su esposa, en septiembre de 2010, así como el ataque contra agentes estadunidenses de la oficina de aduanas e inmigración (ICE por sus siglas en inglés) en febrero de 2011, en el estado de San Luis Potosí.

El Z-27 llegó a la cárcel de Topo Chico apenas hace dos meses, después de ser trasladado de una prisión de Tamaulipas.

 

Atribuyen a pugnas entre Zetas motín en Topo Chico
Atribuyen a pugnas entre Zetas motín en Topo Chico