Buganza, el mercenario de la política

ASTROLABIO POLÍTICO

Por Luis Ramírez Baqueiro

“No es vergonzoso cambiar de opinión:

es vergonzoso cambiar de opinión por interés.” – . Víctor Hugo.

Veracruz está sumido en la peor crisis de gobernabilidad de la que se tenga memoria en los últimos 80 años, aunado a ello, los descarados políticos que afirman representar a los ciudadanos y sus intereses terminan de confirmar que el ejercicio de la política y la función pública bien sirven primero para enriquecerse, cual “canonjía” o “Patente de Corso”.

El Congreso de Veracruz esboza la clara evidencia de que Javier Duarte no se a terminado de largar de la entidad, y la complicidad y sumisión son elementos neurálgicos en la entramada red de complicidades que tiene la entidad.

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La renuncia de Gerardo Buganza a la bancada del partido Verde Ecologista para declararse independiente, confirma que en la entidad, lo ratero es un elemento más del ejercicio de la política, llámese puesto que sea, o posición ganada.

Con que cara dura, este personaje llega al Congreso –representación teórica de la democracia- a representar a los veracruzanos, cuando tras de él, se deja el rastro de la transmutación política por conveniencia.

Primero integrante del PAN, después firme aliado Duartista – aun cuando todos sabían de sus enjuagues con el ex gobernador Fidel Herrera, quien lo hiciera proveedor preferente de su administración-; después falaz titular de la Secretaría de Gobierno, y posterior mente responsable de la Secretaría de Infraestructura de Obras Públicas (SIOP), en donde juro y perjuro, -como mal facultativo de la fe que acusa profesar- que respondería para llevar a la cárcel a los responsables del saqueo descomunal a la obra pública de Veracruz, misma que jamás tuvo intención de resolver, pero que claro le dejó buenas ganancias y usufructos.

Ahora con su desfachatez, pretende encabezar la lastimosa conformación de una bancada de independientes, a la que pareciera sorna, querer encabezar, pues en sus ridículas aspiraciones se afirmó ser el más Tiburón con la conformación en su proyecto ridículo y sin vergüenza de pronunciarse independiente, encaramando a los más pensantes, que dejó colgados de la brocha, para alzarse, sin empacho como diputado plurinominal.

Lo cara dura, lo muestra y demuestra, esperemos que en la medida de lo posible, este sujeto que sin escrupulos ha comprobado que lo sátrapa se le da por añadidura, pueda jamás ocupar, la presidencia de la Mesa Directiva del Congreso, pues hasta para eso, se valió de los amarres del hoy prófugo, quien pareciera aun controlar o intentar maniatar la política a conveniencias propia.

Señor Buganza, si tiene un poquito de vergüenza, lárguese del Congreso, pues, usted evidentemente no representa a nadie en la entidad en su sano juicio, y si esboza la complicidad de una clase política que debe ser llevada por complicidad a la cárcel.

Solo le recordamos, Veracruz tiene memoria y usted, a pesar de sus millones, tarde o temprano habrá de pagar las consecuencias de sus actos.

Al tiempo.