De alianzas a alianzas

La escena veracruzana
Por: Marco Antonio Medina Pérez 
El 9 de julio pasado Morena cumplió 3 años de haber obtenido su registro como partido político. Su crecimiento en tan poco tiempo es preocupación de muchos, su éxito en diversos frentes es un peligro para el régimen. 
En el ámbito electoral Morena se está afianzando como una de las primeras fuerzas partidistas. Los resultados de la última contienda lo muestran: en los 4 estados donde hubo comicios los morenistas convencieron, por sí mismos, a 2 millones 651 mil ciudadanos, sin el despliegue de recursos de que hicieron gala el PRI y el PAN. 
Sin aliados, tomando en cuenta los sufragios en los cuatro estados, el PRI logró superar a Morena por sólo 200 mil votos. En tanto que el PAN, sin aliados, obtuvo 672 mil votos menos que el partido de López Obrador. 
Ya coaligados, la distancia entre Morena y el PAN-PRD se acorta a 265 mil votos. Por su lado, el PRI tuvo que recurrir a sus muchas alianzas, como se vio en el estado de México, para superar a Morena con 592 mil votos. 
En las proyecciones electorales Morena, y no sólo su líder máximo, superan al resto de los partidos y a cualquier otro candidato. 
En cuanto al desarrollo de propuestas, Morena y AMLO aventajan a cual¬quiera. En su proyecto alternativo de Nación siguen trabajando a marchas forzadas decenas de especialistas, mientras que en el resto de los partidos esa materia aún es imposible de tocar. 
Por lo que corresponde a liderazgos, en Morena dicho tema se tiene resuelto desde tiempo atrás, en tanto que en el PRI no se ve quien asuma la candidatura de la previsible derrota; y en el PAN, la precandidata que quiere aún no cuenta con el visto bueno de militantes ni dirigentes, y éstos unas veces están con Ricardo Anaya y otras preferirían ir con un candidato “ciudadano”. 
Por lo que se refiere a la política de alianzas, también Morena lleva la delantera. Mientras que el PAN y el PRD sueñan con un frente opositor en el que ya se quedaron prácticamente solos, ante el rechazo del PT, Movimiento Ciudadano y Encuentro Social, además del ya visto de Morena, el partido de López Obrador ya lleva un rato caminando con su propuesta de Acuerdo de Unidad para la Regeneración de México. 
La firma de ese Acuerdo por decenas de miles de mexicanos, integrantes de organizaciones de la diversa sociedad civil, personalidades y líderes de opinión, incluso exmilitantes de partidos, es la mejor política de alianzas que ha encontrado Morena ante el desprestigio de las cúpulas de los partidos
Ya se han celebrado 32 asambleas en las capitales de igual número de entidades federativas para firmar el Acuerdo de Unidad. El próximo 3 de septiembre se tendrá una asamblea nacional en el Monumento a la Revolución de la ciudad de México, para culminar esta etapa de alianzas. 
Algo que no se ha entendido de esta propuesta es que los firmantes no suscriben su militancia a Morena, sino que sellan una alianza, un pacto, un acuerdo, para transformar al País. Y se comprometen a ayudar a la histórica y difícil tarea de derribar al régimen actual. 
Morena no cede en sus principios, simplemente convoca a más mexicanos para hacer más fácil el cambio de régimen. Como en los contratos de adhesión, los que quieren van y se adhieren. 
No se debate ninguna cláusula. No se otorga ningún privilegio. No se negocia nada, como lo tendrán que hacer perredistas y panistas, cediendo y concediendo. O el PRI y sus aliados, que ya se la saben. 
Lo dicho, necesitamos un cambio verdadero. 
marco.a.medinaperez@ gmail.com