Tan malo el pinto como el azulado

La escena veracruzana
Por: Marco Antonio Medina Pérez 
Con bombo y platillo acaba de anunciar el señor Peña N que está por alcanzarse una meta histórica de creación de 3 millones de empleos nuevos en la República Mexicana, en los 4 y medio años que va de su gobierno, lo cual da un promedio de 630 mil empleos anualmente.

En efecto, esa cifra es superior a los escasos 347 mil por año que se registraron en el sexenio del presidente del empleo, Felipe Calderón, y los 150 mil del de Fox. (Consultar:http://www.stps.gob.mx/bp/secciones/conoce/areas_atencion/areas_atencion/web/menu_infsector.html)

Sin embargo, al comparar los resultados de estos tres sexenios con la demanda de incorporación de fuerza de trabajo joven que se da año con año, alrededor de 1 millón 200 mil nuevos solicitantes, dichos personajes quedan absolutamente reprobados.

En el caso de Peña N, apenas se está rebasando la mitad de lo que necesita el país.

Pero además, como lo ha dicho esta columna en otras ocasiones, el incremento del empleo medido por el número de asegurados en el IMSS resulta una falacia completa, dado que este crecimiento está más ligado a las medidas coercitivas derivadas de la reforma fiscal, que obliga de manera apremiante a los empleadores informales a formalizar sus negocios.

Dicha reforma no acabará en el corto ni en el largo plazo con la economía informal, pues el modelo económico que se sigue aplicando en el país no favorece la creación de nuevas plazas y, por lo mismo, deja sin ocupar una gran parte de la mano de obra emergente, la que va a parar irremediablemente al circuito informal de la economía.

En Veracruz la situación es aún más crítica. Comparando la evolución de las cifras de incorporación al IMSS durante los sexenios de Miguel Alemán, Fidel Herrera y el innombrable señor “N” (ahora JDDO), con los de otros estados de tamaño similar, Veracruz siempre sale perdiendo.

El promedio anual de afiliados al IMSS es en cada periodo mencionado de 10 mil 282, 18 mil 711 y 6 mil respectivamente.

En idénticos periodos Nuevo León generó 20 mil 814, 37 mil 688 y 53 mil 244 nuevos empleos registrados en el IMSS por año. El Estado de México tuvo 18 mil 946, 31 mil 049 y 46 mil 281 asegurados anuales en el IMSS respectivamente.

En el sexenio de JDDO es cuando peor nos ha ido como entidad. Otros estados han sido favorecidos con la emigración de negocios y mano de obra desde Veracruz.

Esto se refleja en las cifras de asegurados al IMSS. En esos años, de 2010 a 2016, se generaron más de 27 mil registros nuevos al Seguro Social en Querétaro, 43 mil en Guanajuato y 21 mil en Puebla. Contra los magros 6 mil en Veracruz.

Y vamos de mal en peor. Los primeros meses de Yunes Linares en vez de crecer vamos para atrás. De 726 mil 198 afiliados al IMSS en noviembre del año pasado hoy tenemos, a junio de este año, 716 mil 600, es decir, decrece la ocupación al ritmo de 1,371 plazas por mes.

En otros estados parece que les va mejor, por lo menos en este indicador. En estos 7 meses, Guanajuato sumó 4 mil 906 registros mensuales al IMSS; Querétaro 3 mil 092; el Estado de México 2 mil 488; Nuevo León 3 mil 166; y Puebla 958.

La inseguridad pública, el desvío de recursos y la falta de inversión pública favorecen el desempleo y la pérdida de negocios. Las malas administraciones no son cosa del pasado. Tan malo el pinto como el azulado.

Lo dicho, necesitamos con urgencia un cambio verdadero.

marco.a.medinaperez@gmail.com