La fusión de los vencidos

POSTIGO

Por JOSÉ GARCÍA SÁNCHEZ

La complicidad entre el PRI y el PAN se convierte en fusión. Se hacen amarres para que en 2018 sean uno y sólo así puedan vencer a sus contrincantes políticos.

Los preparativos para una santa alianza entre el PRI y el PAN van en camino. Muchas de las decisiones de gobierno están encaminadas a esta coalición para 2018, de ahí la grave perturbación ideológica en ambos partidos.

El Partido Verde se convirtió en un momento determinado en el gran distractor. Partido que captó los reflectores de los medios para despistar a la opinión pública la “coquetear” con el PAN y otras organizaciones políticas.

Desde que el Partido Verde fue satélite del PRI, no se mueve nada en ese partido sin la orden del Presidente de la República, es una especie de oficina adjunta de la Presidencia no sólo por su incondicionalidad sino por su tamaño tan reducido.

Lo que en realidad hace el partido Verde es tender puentes entre el PRI y el PAN para ir junto en la Presidencia de la República para vencer a Andrés Manuel López Obrador, presidente nacional de Morena.

Y una de las más burdas maniobras para lograr este cometido es el nombramiento de uno de los hijos de la ex primera dama Marta Sahagún, Jorge Bribiesca Sahagún, como delegado dela SEP en Guanajuato, por decisión de uno de los priistas más panistas del gabinete, el sargento Aurelio Nuño.

Jorge Bribiesca Sahagún, junto con su hermano Manuel, hijastros de Fox, desde la llegada de éste al poder se dedicaron al tráfico de influencias, asociados con Oceanográfica, empresa que presionó a Pemex para que realizara contratos fraudulentos, con los Bribiesca como intermediarios.

Ante el reclamo del líder de un partido político al imberbe secretario de Educación, éste respondió que los hijos de ese líder están en la nómina del partido, situación que no está prohibida en la ley y se repite en todas las organización política del país desde hace muchos años, pero como el secretario de Educación nada sabe de historia, pues se le hace novedad que haya familiares del líder nacional de un partido en su nómina.

Por otra parte, la reforma educativa la cuestionan hasta los niños de parvulitos, pero pareciera que en cada rechazo a la ley el secretario Nuño, se aferra a imponer criterios que desconoce, porque de educación nada sabe.

Pero como al ex presidente Fox no pueden tocarle el tema que afecte al alto mando, de inmediato surgió de la nada para defender a sus hijastros, al decir que los señalamientos contra Manuel y Jorge Bribiesca Sahagún respecto a utilizar influencias para gestionar con Pemex contratos millonarios a la empresa Oceanografía, vienen de “malas lenguas que como siempre han aventado la calumnia y escondido la mano”.

La consuetudinaria miopía de Fox quiere ver a los hermanos Bribiesca como hermanos de la caridad cuando en realidad la caridad es enajenada por ellos.

Aseguró que en su familia, “propia y ampliada, no tenemos absolutamente ninguna preocupación sobre el tema, porque nunca hemos tenido una participación y porque somos personas de integridad”. Uno de los problemas que todavía tiene el ex presidente es que no sabemos cuáles su familia, porque nunca ha tenido descendencia.

La fusión entre el PAN y el PRI comienza a rendir fritos y hacer amarres que como sucede con lo de brujería nadie los podrá deshacer.