PRI, solo o muy mal acompañado

Postigo

Por José García Sánchez

Si las declaraciones de la secretaria general del PRI, Carolina Viggiano Austria, fueran definitivas, en las que afirma que ese partido irá solo en las elecciones de 2021, lo cual sería una gran derrota de la ultraderecha sino y estaría en camino para recuperar su credibilidad como instituto político.

Afirmó que hasta ahora no hay acercamiento alguno con el PAN, el PRD o el que está a punto de desaparecer Movimiento Ciudadano, para la elección del 2021.

“Nosotros de entrada, somos un partido que quiere competir solo y tenemos con qué hacerlo. No tenemos acercamiento con ellos. Cada uno está haciendo y construyendo desde su espacio y en este momento, lo más importante para nosotros son nuestros perfiles”, afirmó, y no es que más valga solo que mal acompañado sino que el papel político que han realizado en los últimos meses esos tres partidos es como para estar lejos de ellos y más aún en tiempo de elecciones.

Se trata de la contienda electoral más importante de la historia democrática del país y el PRI no puede arriesgar el poco capital político que le queda, sería como dilapidar lo que queda de su historia. Aunque haya semejanzas en la manera de gobernar, una coalición del PRI con el PAN mancharía la trayectoria del PRI y lo colocaría, de una vez por todas, en la derecha, de la que en el discurso siempre trató de diferenciarse.

Si esta declaración no fuera precisa, —porque en el PAN de la Ciudad de México, su líder, de apellido Atayde anuncia coalición electoral con el PRI— el tricolor mostraría debilidad al aliarse con otros partidos. Carolina Viggiano Austria, fue contundente y apostó al prestigio y la historia de su partido.

De competir solo el PRI en el 21 podría convertirse en la segunda fuerza electoral del país, quitándole ese puesto al PAN que nunca supo ejercer el poder y todavía no aprende a ser oposición.

El desgaste del PAN desde la aparición de los resultados oficiales de 2018, ha sido progresivo, si a esto agregamos que el INE le otorgará al amigo de Lorenzo Córdova, su partido, tendremos un PAN desmoronado, porque México Libre no resta votos a Morena sino a Acción Nacional y si se junta el PRI con el PAN, estará frente a un partido nuevo que contribuyó en su creación, porque lo conforman viejos socios y antiguos amigos que compartieron algo más que el poder.

El PRI puede revivir si lo hace solo. Si se mezcla con otra organización, cualquiera que sea, le sucederá lo mismo que al PRD que ahora es de derecha en las acciones y de izquierda en el discurso, mientras su militancia huye de sus filas a otros partidos y sus siglas se desdibujan en el panorama decadente de los partidos políticos que ven la paja en el ojo ajeno.

Los comicios de 2021 costarán 19 mil 393 millones de pesos, más los gastos que impliquen las medidas sanitarias que se deberán tomar por la emergencia a causa del Covid-19, es mucho dinero como para desperdiciarlo y la última oportunidad de muchos partidos para definirse y recobrar su identidad.

Si el PRI compite solo volverá a ser un partido con identidad, no importa que pierda, pero dejará atrás su asociación con lo más desagradable de la política contemporánea para adaptarse a ser, por fin una oposición responsable con proyecto y sobre todo, con autocrítica, que es el primer paso para avanzar.