México en pugna: progresistas Vs. Neoliberales (segunda parte)

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

La propuesta de la Cuarta Transformación, al definir un nuevo modelo de desarrollo económico y social en México, es para desechar el enfoque neoliberal. Periodo que se caracterizó por la privatización, a fin de reducir la intervención del gobierno en la economía nacional y dejar todo en manos del mercado.

La 4T y el neoliberalismo: Dos visiones distintas, encontradas, imposibles de convivir en armonía. O es una o es otra. Para el marxismo-leninismo es “la lucha de los contrarios”. Jamás se concebiría una 4T neoliberal, ni un neoliberalismo que beneficie a las mayorías. Esto, según, jamás sucederá. Es uno u otro, no hay de otra.

MORENA, PT, PES contra PAN, PRI, MC, PRD, PANAL y México ¿Libre? (salud), ese que ha recabado multas y más multas, chiqueón del INE que lo erigirá como partido. Pero la decisión es y será de la ciudadanía en el ejercicio libre del voto, por fin ahora exenta de fraudes, moches de trasnacionales y blanqueo del crimen organizado.

México padeció, y padece aún, una  pandemia atroz en  este  2020, pero por fortuna lo pudo hacer frente, fue  gracias a que desde principios de año se reconstruyeron hospitales, se recibieron cientos de toneladas de equipo, medicinas y enceres de protección de China, Estados Unidos, Europa y El Vaticano, se formaron/contrataron médicos y enfermeras, se controló el saqueo de equipo médico y medicinas y se pudo hacer frente al COVID-19, hoy con más del ochenta por ciento de casos recuperados. A pesar de ello ya con más de 60 mil muertos, con una afectación económica nunca vista en las últimas décadas.

Las tres medidas centrales para contener a la pandemia fueron: la recuperación del sistema de salud, el cierre de escuelas públicas y privadas en todos sus niveles hasta fin de año y sobre todo el no endeudar más al país, que padece una deuda pública de más de 11 billones de pesos, a fin de lograr una   transformación de la economía, el bienestar de las mayorías y el rescate del medio ambiente en forma radical.

Los privilegios de las élites político-empresariales-mediáticas no serán cooptados a la buena. Aunque ahora, se logró el cambio con el respaldo popular de las mayorías para un cambio de régimen. La erradicación de la corrupción vaticina purificación de la justicia: identificar los malos gobiernos, hacerles devolver lo robado y en espera de encarcelar a los causantes del despojo.

No se cederá fácilmente, los oponentes dispondrán espacios mediáticos, se movilizará a una sociedad enajenada que ha sido beneficiaria y cómplice de la corrupción, se utilizarán las estrategias posibles con noticias falsas, denuncias por fallas y errores de gobierno y partido, se mentirá, manipulará, movilizará sin piedad para reducir el impacto del cambio. Nunca se entregará “por las buenas” una nación devastada, ni se transigirá en sus fines e intereses. 

DE GOLPE EN GOLPE

Para John Ackerman “La oposición mexicana golpista es una vergüenza”. Golpistas vergonzantes como  Marko Cortes, presidente del PAN; Gustavo de Hoyos, presidente de la COPARMEX; Gilberto Lozano, ex FEMSA; y Pedro Luis Martín Bringas, expulsado Consejo de Soriana, encabezan  al grupo FRENAA, sumado a los intelectuales y exfuncionarios, que se les atribuye el BOA, visiblemente Aguilar Camín, Krause, Jorge Castañeda, Julio Frenk, Beatriz Pagés, Gabriel Zaid, Soledad Loaeza, entre otros, hasta los que  firmaron esa carta en defensa de su democracia, ocultando moches, componendas, contratos obtenidos desde Salinas de Gortari hasta Peña Nieto,  los legisladores Javier Lozano, Mariana Gómez del Campo, Juan Carlos Romero Hicks, Xóchitl Gálvez, los expresidentes de “la docena trágica” Fox y Calderón, y los conductores de radio y TV, columnistas y analistas expulsados del Edén. Así a los automovilistas, furiosos con el cambio, inducidos o por cuenta propia.

Los primeros que saltaron a la palestra en defensa del honor perdido fueron indiscutiblemente Felipe Calderón, el de su México, libre albedrio, claro, con  sus margaritas; el enclenque contrapeso al 2024, Ricardo Anaya; el “copelas o cuello”, Javier Lozano; el queretano “chillón”, Francisco Domínguez; o el beneficiario Higa en Malinalco, Luis Videgaray; hasta el ex de todos los ex, José Antonio Meade; y de plano David Penchyna, operador panista “repartidor” de los 50 millones de dólares, como también la chiquillada de sus  funcionarios y legisladores, engolosinados por moches y contratos:

Con la destreza política adquirida en el ejercicio del poder, custodios de transas, desvíos, mordidas, negocios y todas las heces que se están   expulsando por el inodoro, y ahora se visten como niños cantores de Viena, para entonar la vieja canción mexicana, parte de nuestra cultura moderna: “De tin marín, de don pingue, cúcara mácara títere fue. Yo no fui, fue teté, pégale, pégale que ella fue.”.

También nos recordó a la compositora de la canción: “Si te vienen a contar cositas malas de mí, manda todos a volar y diles que yo no fui. Yo te aseguro que yo no fui”, la inigualable Consuelito Velázquez.

Esta guerra de contrarios la explica muy bien Jorge Zepeda Patterson, en El País: “El problema de las élites económicas y políticas adversas reside en la extrema fragilidad en que los mantiene su pasado. Fue tal el abuso y avidez con la que se comportaron, que hoy se ven obligados a pensar en su supervivencia individual e inmediata. Allí están los excesos de exgobernadores y líderes parlamentarios de ambos partidos, algunos sujetos ya a proceso, pero la gran mayoría tratando de pasar inadvertidos y rezando para que termine el sexenio sin que sus nombres sean motivo de ocho columnas en los diarios… AMLO cuenta con la inmejorable ventaja de saberse sentado encima de un yacimiento inagotable de recursos de los que puede echar mano. Le basta levantar cualquier esquina del tapete para destapar la infamia cometida por aquellos que le precedieron”. (Jorge Zepeda Patterson. Oposición: el Odio inútil. El País).

En contraataque, los videos del 2015, expuestos en LATINUS, por Carlos Loret de Mola, nos muestran lo que es y será una verdadera confrontación de fuerzas, todo o nada, no hay medias tintas, o se aniquila a la 4T o este gobierno va a fondo en barrer esa basura acumulada por décadas, o se regresa al pasado o se construye un nuevo destino al país. Las transformaciones anteriores se dieron bajo las armas: en la Independencia, en la Reforma y en la Revolución. Ahora corresponde a la 4ª Transformación por la vía pacífica, electoral. Erradicando los fraudes, ¿eh?

SE RECOMIENDA RELEER:

El Príncipe, de Maquiavelo; El Arte de la Guerra, de Sun Tzu; la obra de Norberto Bobbio, Giovanni Sartori; a Marcuse y a Gramsci. Esto se va a poner bueno.