Fin del chayote oficializado

ESCENARIOS

Por Francisco Blanco Calderón

“Más de 650 científicos e intelectuales piden frenar ataques contra la libertad de expresión. Miembros de la comunidad intelectual, científica y cultural de México mostraron su preocupación por el estado de la libertad de expresión en el país, por el permanente discurso de estigmatización y difamación del presidente Andrés Manual López Obrador”. Todos ellos motivados, dirigidos, manipulados por Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, Denise Dresser, Rafael Pérez Gay, Jorge Castañeda entre otros. Uno de ellos, la firma lamentable de David Huerta, hijo de grandes poetas, sobresalientes militantes y movilizadores sociales de la izquierda mexicana, Efraín Huerta y Thelma Nava. Hasta hubo una firma furtiva de una actriz fallecida en el 2004, Patricia Stillman, esposa del gran actor del viejo Hollywood, Randolph Scott, y la ya en prisión Rosario Robles. Intelectuales, científicos, periodistas, empresarios beneficiados del saqueo que provocó la debacle nacional durante 36 años. “Élite” privilegiada, cómplice de los gobiernos neoliberales.

Dos de ellos, movilizadores de la protesta, Enrique Krauze y Héctor Aguilar Camín, tienen antecedentes bien identificados de sumisión y docilidad ante los gobernantes patrocinadores en sus revistas, sitios multimedia, libros y vía libre en periódicos y televisoras nacionales.

Héctor Aguilar Camín: “En los 6 años que Carlos Salinas de Gortari, el historiador, escritor e intelectual Héctor Aguilar Camín jamás criticó su administración y mucho menos imaginar que  se atreviera a calificarlo de pendejo y petulante, o decir que sus decisiones políticas eran estúpidas y clientelares, como ahora lo hace con el presidente Andrés Manuel López Obrador”,  como lo refiere el periodista Miguel Badillo a la estrechísima relación que tuvo el intelectual con el expresidente Salinas, con quien se granjeó esa amistad para acceder a la firma de decenas de contratos y cheques millonarios para su editorial Cal y Arena y su revista Nexos.

Miguel Badillo señala que este raudal de dinero que recibió Camín en el salinato “refuerza el planteamiento de que los intelectuales orgánicos mientras reciben dinero del poder todo lo que haga el mandatario en turno es correcto, pero en cuanto les cortan el subsidio gubernamental se convierten en los más feroces críticos que rayan en lo grotesco… “Una serie de cheques por una suma total de 3 mil 424 millones 450 mil 200 pesos de la era Salinas (poco más de 3 millones 424 mil pesos actuales) con las facturas y recibos correspondientes, cartas y recados por escrito documentan un aspecto de los estrechos vínculos entre el expresidente Carlos Salinas y el doctor Héctor Aguilar Camín, que llegó a ser considerado uno de los intelectuales más cercanos al controvertido mandatario. (Contralínea).

Enrique Krauze tiene el antecedente de dirigir la Operación Berlín que pretendió, bajo financiamiento oficial y empresarial, diseñar y producir una serie de documentales, series televisivas, notas periodísticas en la transición Fox-Calderón, para justificar y validar mediáticamente el fraude del 2006. Así mismo, subsidiado por esos seis gobiernos neoliberales al menos, en sus empresas Clío y Letras Libres, pero sobre todo que le permitieron incidir e influir a la gran masa en sus “telenovelas históricas”, biografías matizadas y una literatura persuasiva a las nuevas generaciones.

La Operación Berlín: Los intelectuales Enrique Krauze y Fernando García Ramírez fueron quienes diseñaron este plan, así como el empresario Ricardo Rojo, Margarita Zavala, la exaspirante presidencial, Francisco Agustín Coppel Luken, presidente y director general de Grupo Coppel; Alejandro Ramírez Magaña, director general de Cinépolis y entonces presidente del Consejo Mexicano de Negocios, y Germán Larrea Mota-Velasco, presidente del Consejo de Administración de Grupo México, proveyeron los recursos para financiar la campaña contra el tabasqueño. Un grupo de empresarios e intelectuales se pusieron de acuerdo para lanzar una campaña negativa contra AMLO.

“¡Pauten sin miedo, carajo!”, se escuchó en la oficina la voz de un hombre joven, una exclamación profusa e impaciente que retumbó por toda la casa. La queja provenía de Ricardo Rojo, coordinador de un grupo de jóvenes a quienes les encargó producir a destajo memes, videos y mensajes para intentar desvirtuar la imagen de Andrés Manuel López Obrador… ¡El dinero no es de ustedes, así que métanle!, gritó nuevamente.  Rojo se había irritado al saber que su brigada de trolls —quienes hasta ese momento habían pagado seis mil pesos, a lo más, por cada posteo que deseaban viralizar en las redes para debilitar la campaña del tabasqueño, que ya aparecía como puntero en la mayoría de las encuestas”. (Sin Embargo)

El “chayoteo” a estos dos intelectuales orgánicos ayuda a explicar porque están tan enojados con López Obrador, no por sus cambios en las políticas públicas, económicas y sociales, sino porque ya no hay contratos ni cheques que cobrar en Presidencia, ni subsidia telenovelas, ni compra miles de ejemplares de sus libros y revistas, y mucho menos se les contrata para diseñar una biografía maquillada, bonita y mentirosa.

Pero eso sí, un intelectual de verdad con 104 libros publicados en más de 50 años, ahora director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, arremetió contra Enrique Krauze y Héctor Aguilar Camín, directores de las revistas Letras Libres y Nexos, respectivamente, a quienes acusó de atacar al presidente Andrés Manuel López Obrador porque les quitó los “business” (negocios) que tenían con los gobiernos anteriores. En entrevista para La Octava, aconsejó a ambos escritores que “ni le muevan” porque seguramente terminarán “ahogados” en tantos “trapos sucios” que seguirán saliendo sobre ellos. Por lo mismo, sugirió que deberían contenerse o mejor, irse del país… ¿Se me permite tener serias dudas al respecto, como ciudadano?  Quién ha vivido sin recibir un peso del aparato del Estado como escritor, durante 50 años. Ni becas, ni premios, ni nada. Para los que vivían del aparato estatal, había costos políticos: “Tápale a la masacre, dale con todo lo que tengas”.  (Etcétera).

El presidente Andrés Manuel López Obrador respondió al manifiesto realizado por intelectuales, en el que le piden respetar la libertad de expresión en el país, alegando que en su gobierno no se va a censurar ni a perseguir a nadie, porque no es autoritario, como dijo en su conferencia mañanera en la que aseveró que los firmantes deberían ofrecer disculpas por haberse quedado callados durante los gobiernos que saquearon al país, pues, es “demostrable que ellos eran bien atendidos por el gobierno. No somos autoritarios, no es el caso de los gobiernos que apoyaban, que censuraron a Gutiérrez Vivó, a Carmen Aristegui, además que mantenían una política de control absoluto a los medios de información”.

Nota: Sin amenazas de malosos, ni cosquilleo de morenistas, esta columna dejará de aparecer durante un tiempo. El principio del fin, pero nunca el final ¡Eh!, eso solo sería ante una muerte natural o inducida.