CAMPAÑAS EN TIEMPOS DE COVID-19: POLÍTICOS COMO MENSAJEROS DE LA MUERTE

Por: Zaynne Córdoba

Tuxpan, Veracruz, puerto de los bellos atardeceres, rinconcito al norte del estado donde hace no mucho los bañistas llenaban sus interminables playas.

Tuxpan, como el resto del estado y del país, se ha visto afectado por la pandemia de SARS-COV-2, frenando gran parte de sus actividades desde el mes de marzo de este año; sin embargo, al tener próximas las elecciones del 2021, están comenzando a salir de las alcantarillas una especie de lapas igual o más peligrosas que un virus.

Me refiero a los políticos, pero no a los políticos de verdad, esos que saben de tiempos, de formas, de estrategia y hasta de imagen, no, esos aún se andan salvando por un pelito de rana calva. Hablo de los novatos, inexpertos, ratas que cada periodo electoral sueñan con roer un hueso pero que nunca se les hace, y otros que ya han saboreado del poder, pero su propia arrogancia, soberbia y corrupción los han mandado a la banca de por vida, pero como fieles vividores aún quieren hacer su luchita, aprovechándose de la mala memoria de los ciudadanos.

Son estas dos clases de políticos los que hoy por hoy, y más que nunca, deben desaparecer, pues ya no sólo representan un gasto y un desgaste, ahora también traen el sello de la muerte en cada propaganda, cada despensa, cada mitin y cada aparición pública. Aparecen en reuniones en cafés y restaurantes, en colonias populares y hasta en pleno centro de la ciudad, sin respetar las más mínimas medidas sanitarias, sin utilizar cubrebocas o guardar la “sana distancia”, como mensajeros de la muerte. El sagrado libro menciona entre los jinetes del apocalipsis a la peste, verdugo de la humanidad, portador de plaga, enfermedad y podredumbre.

Después de ver a personajes como los de apellidos Medina, Sánchez, Pozos, entre muchos más y claro, los eternos chalanes y chapulines de la política tuxpeña, es que comienzo realmente a creer en ese dicho que señala que “vendrán cosas peores, lo dice la biblia”.

Acciones de este tipo sólo demuestran su verdadero desprecio por la vida, su total desinterés sobre el bienestar de los tuxpeños, su inmenso egoísmo y megalomanía, ¿de qué sirve que te prometan el cielo y las estrellas, cuando el único cielo al que te están arriesgando es al eterno descanso?

Cuando estés frente a la boleta electoral, recuerda los rostros de estos emisarios de la muerte y pregúntate ¿debo darle trabajo a alguien que me quiere ver muerto? ¿merezco un gobernante desinteresado por la vida?

Es momento de que dejes de preocuparte por partidos, que si es del PRI, que si es del PAN, que si es de MORENA o del VERDE, ya vimos que el partido no es garantía de nada y votar por ellos hasta ahora no nos ha funcionado. Analiza a la persona a la que le darás tu voto, no solo su trayectoria, sino sus acciones presentes, su preocupación por ti; olvídate del discurso, acuérdate que el cielo y las estrellas no siempre representan algo bueno para ti, salvo que quieras visitar a San Pedro antes de tiempo.

Hoy estamos celebrando el día del médico, algo bastante irónico fue ver las redes sociales de estos personajes felicitando a los galenos, copiando y pegando frases bajadas de internet, aplaudiéndoles su labor, pero al mismo tiempo cargándoles más la chamba, causando saturación hospitalaria y siendo cómplices de las miles pérdidas de vidas del personal del sector salud. Arrogantes portavoces de la muerte, que en su ignorancia y con un total desprecio por la vida están demostrando que no son más que una porquería.

Bien dicen que en las situaciones más adversas es cuando las personas muestran su verdadero rostro y sus verdaderas convicciones. Tuxpan es un pueblo que en su mayoría se ha mostrado unido, preocupado y sobre todo fuerte ante las dificultades, pero estas sanguijuelas han demostrado que el poder y el dinero es lo único que les importa, tú y tu familia sólo son un medio para poder seguir pegados a la ubre del presupuesto. Abre los ojos, no les importas, si así fuera no arriesgarían tu vida con tal de meterse unos cuantos pesos a la bolsa.