Justicia para Alexis

Por Jorge Curiel H.

El pasado 8 de noviembre fue encontrado el cuerpo sin vida de la joven Alexis. La indignación se apoderó de los cancunenses que se dispusieron a manifestarse para exigir a las autoridades que se utilicen todos los recursos necesarios para esclarecer este terrible caso, pero la autoridad los replegó con lujo se violencia. En redes sociales fuimos testigos de cómo no nada más los elementos policíacos golpearon a los manifestantes con sus toletes, sino que dispararon sus armas para amedrentar a los inconformes y así lograr que se dispersasen. Y lo lograron.

Mexicanos disparando contra mexicanos, esto no debe suceder, las autoridades y la fuerza pública deben promover el orden, pero nunca debe esto servir de pretexto para que se lastime a quien está haciendo uso de su legítimo derecho de manifestarse, de levantar la voz y de exigirle a quien está en el poder que actúen para protegernos.

Transcurridos algunos días vimos rodar cabezas, el teatro de siempre.  Varios servidores públicos renunciaron a sus cargos, Isaac Janix, como secretario del ayuntamiento de Cancún; Eduardo Santa María, como director de la policía; y finalmente Jesús Capella, secretario de Seguridad Pública del estado, en un intento para apagar el fuego. Pero aquí el problema se hace más grande, el gravísimo problema de inseguridad que tiene el estado y el municipio de Benito Juárez se convirtió en un asunto político. No señores, aquí no se trata de buscar funcionarios para culparles del repliegue a la manifestación o de saber quién disparó las armas que hirieron a una periodista, o de la incapacidad de las fuerzas de la policía municipal para actuar de acuerdo con los protocolos; aquí se trata de ver la fotografía completa, la violencia de género y los feminicidios, cada vez más frecuentes en el estado, son ya un problema grave y una señal clara de la evidente inseguridad que hay en el estado.

El estado de Quintana Roo está siempre en el radar mundial, nos convertimos en uno de los lugares más visitados del mundo con una riqueza natural y cultural increíbles, es vergonzoso que ahora estemos también siendo reconocidos por la inseguridad en que vivimos.  En redes sociales he visto constantemente a varios amigos que viven en el estado pedir que no se publiquen fotografías o contenidos que dañen la imagen del estado, que petición tan indignante, cómo no alzar la voz ante la inseguridad y el miedo que sienten nuestras mujeres, cómo no exigir por cualquier medio que las autoridades resuelvan los asuntos que son prioridad, cómo no hacer público el peligro que corren las mujeres en México por el simple hecho de serlo.

Mientras vemos las renuncias y los jaloneos políticos que no van más allá de un simple discurso, seguiremos aquí esperando que se le haga justicia a Alexis. Aquí estaremos viendo cómo Alexis, al igual que muchas mujeres que han sido violentadas, se convierten en un número, en una estadística, en un elemento útil para que los políticos puedan pensar cuál será su próxima jugada. 

 

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