Tres en uno

Por Norma Meraz

Este año 2021 será clave para sentar las bases de lo que será el 2024.

A estas alturas del gobierno lopezobradorista, pocos habrá que aún piensen que el sistema político mexicano se asienta en el equilibrio de poderes.

Este sistema se tambalea al debilitar el poder Ejecutivo al Legislativo y al Judicial.

Consabido es que, en el Congreso de la Unión el partido en el gobierno cuenta con sobre representación -por los pequeños partidos satélites que se adhirieron a Morena-, y la Suprema Corte ve tambalearse su independencia y autonomía, dado que el Poder Ejecutivo, encarnado en el Presidente Andrés Manuel López Obrador, intenta la modificación de la Ley Orgánica de dicho poder -a través del Senado para que vote la Cámara Baja-, al querer que se amplíe el mandato del Presidente de la Suprema Corte de Justicia y la Judicatura dos años más.

Observamos con cuidado y preocupación la intromisión del Poder Ejecutivo en otro Poder que se trata nada menos del que se encarga de velar el cumplimiento de la Constitución de la República; la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Vemos la embestida que están enfrentando algunos organismos públicos autónomos como el INE (Instituto Nacional Electoral) y el INAI (Instituto Nacional para la Transparencia de la Información), entre otros.

México ha vivido 6 reformas políticas que crearon nuevas instituciones como el INE y el TRIFE para garantizar elecciones libres y transparentes en la sociedad plural como la nuestra.

El INE es el espacio arbitral de las elecciones, pero hoy en día, el gobierno que encabeza López Obrador se ha lanzado contra él con una agresividad impensada, plagada de calificativos hacia el Consejero Presidente y otros consejeros más.

Es claro que este Presidente no está comprometido con la norma, con la idea y deber de que el gobierno debe ser regulado.

El ABC de la democracia es tener regulaciones para darle garantías políticas a los ciudadanos.

El poder concentrado puede ser devastador. Cada vez que un organismo autónomo no coincide con los designios del Presidente, este no da la cara a la democracia.

¿Por qué olvidar que gracias a los avances que el país ha tenido respecto de las reglas e instancias democráticas, es que llegó al poder el actual Presidente de la República?

Pero ahora que se encuentra al mando de la Nación, su obsesión es dirigir los otros poderes; concentrar las decisiones en su persona y esto, definitivamente no permite la ampliación de las libertades ni ciudadanas ni políticas, es un retroceso democrático por donde se le vea.

El Tribunal Federal Electoral (TRIFE) donde se dirimen las controversias y debe ser el garante de la imparcialidad y con apego a la ley; sin embargo, al ser obediente al Poder Ejecutivo, ha trabajado irresponsablemente, poniendo en juego la institucionalidad del sistema político del país. Habrá que recordarle precisamente que urge que emita el Acuerdo para limitar la sobrerrepresentación de partido en el Congreso.

Cuando el INE ha publicado ampliamente los lineamientos que deberán acatar los participantes políticos en esta próxima jornada electoral del 6 de junio; el presidente López Obrador hace caso omiso de ellos aclara desde su púlpito que nadie le va a limitar si libertad de expresión. En fin, que no hay nada ni nadie que haga al Presidente acatar cualquier norma que signifique abstenerse de opinar o hacer.

De modo que, si Morena perdiera la mayoría en la Cámara de Diputados -caso remoto-, el Ejecutivo haría valer su veto, como ya lo ha expresado, con tal de sacar las iniciativas de ley que él quiera.

Lo que si es que hay que abobarle a este régimen los más de 214 mil muertes por COVID- oficiales-, y 743 homicidios dolosos de los 4 primeros meses de este año, de los cuales 117 son casos de candidatos políticos que no llegaron al 6 de junio.

Los resultados de las elecciones intermedias darán la pauta de las del 2024. Mientras tanto, absorber los poderes Legislativo y Judicial por parte del Ejecutivo nos lleva a resumir que este será el “gobierno tres en uno”.

¿Cuál izquierda hará la entrega del Poder? ¿El que no se auto ubica como de izquierda?

¡Digamos la Verdad!