Campañas de la muerte

Por: Zaynne Córdoba T.

Triste panorama se vive en nuestro país debido a que actores políticos de todas las variantes y colores se encuentran en su eterna búsqueda del poder; algunos con la ilusión de acariciarlo por primera vez, otros con el hambre de repetir, pero todos ellos tienen algo en común: el desinterés por la salud de los mexicanos.

Desde las precampañas, e incluso antes de ellas, a cientos de aspirantes para ocupar alguna curul en los congresos o una alcaldía en los municipios, se les olvidó la crisis sanitaria que desde el año pasado se vive en nuestro país y en el resto del mundo. Se les olvidaron los millones de enfermos y los más de 200 mil de muertos que ha dejado el Covid-19 en México, la única preocupación que hoy los aqueja es ver quién puede reunir más acarreados a sus mítines para tomarse la foto y compartirla en sus redes sociales. Es época electoral y nada más importa ahora que promocionar esa falsa apariencia de contar con el apoyo popular.

Hasta hoy ningún candidato en todo el territorio nacional ha tomado en cuenta las medidas sanitarias en sus eventos partidistas, en sus entregas de constancias, en sus mítines.

Para mediados de mayo debemos esperar otro incremento de contagios, ya que después de tan irresponsables inicios de campañas el único vencedor de estas elecciones será el virus. Será el Covid-19 quien realmente va a arrasar, impulsado a la victoria por un puñado de políticos sin escrúpulos.

A pesar de eso, tanto el presidente de la República como los gobernadores de 5 entidades insisten en un regreso a clases en modo presencial. Así, en los estados de Veracruz, Guanajuato, Chiapas y Jalisco, tienen programado el retorno antes de finalizar el mes de mayo; mientras que en al menos 10 municipios de Campeche los estudiantes ya están asistiendo a los planteles educativos. ¿Se imagina las consecuencias que traería consigo un regreso a las aulas, luego del esparcimiento virulento que provocarán las campañas electorales?

Cuando se trata de la ambición de los flamantes políticos mexicanos nada los detiene, son capaces incluso de modificar el color de los semáforos epidemiológicos para permitir que se realicen a gusto las campañas.

Rojos, rosas, azules, verdes, amarillos, naranjas y morenos serán los únicos responsables de la inminente ola de muerte que azotará nuestra nación.

El beneficio para el pueblo poco les importa, lo demuestran desde ahora, ellos están ávidos de votos, de eventos llenos de gente sin guardar siquiera la sana distancia, de poses y apariencias, pero no de cuestiones tan insignificantes -para ellos- como tu salud, tu vida y la de tu familia.