García Luna y su Familiar

BISAGRA

Por José Páramo Castro

La oposición en México no sólo le teme a la derrota electoral sino a la verdad. Muchos años controlando no sólo el presente sino la historia oficial, creó una conciencia basada en la mentira sobre la realidad del país.

Desde la educación deficiente que muestran personajes como Fernanda Familiar de hacer sinónimos corrientes políticas contrarias, encontradas, según ella, en los libros de texto donde afirmaban que se adoctrinaba a los niños al franquismo y al socialismo, o al nazismo y al comunismo, se ve no sólo la mala intención de los que dicen informar, sino una profunda ignorancia de la historia, del desarrollo del mundo, de la política, todo por encubrir que son cómplices de Genaro García Luna, como esta conductora que muestra la manera en que aprendió historia con cronologías, personajes e ideas muy distantes a la realidad.

Al parecer cada uno de los personajes que vivieron del subsidio del gobierno no sólo lo hacen para conservar sus ingresos extras de los partidos opositores sino porque les sirve de coartada criticar al gobierno. Así, si se les detiene y castiga acudirán a los foros internacionales para denunciar ataques a la libertad de expresión cuando en realidad es hacer justicia y el caso de Fernanda Familiar está muy claro.

La noticia sobre esta locutora no se da a conocer en los medios convencionales porque se morderían la cola, pero las evidencias la señalan como una cómplice de lavado y una gran amistad con el policía de Calderón.

La periodista y autora de “Los millonarios de la guerra”, Peniley Ramírez, dio a conocer con evidencias, que Fernanda Familiar tiene una relación estrecha con Cristina Pereyra, esposa de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante la presidencia de Felipe Calderón, cumpliendo condena en Estados Unidos por delito de asociación delictuosa.

Fernanda hizo un préstamo a la esposa de García Luna, Cristina Pereyra, para adquirir una casa ubicada situada en Monte Funiar #21, en Jardines de la Montaña, por 3.5 millones de pesos con fecha 5 de enero de 2018. Casa comprada con recursos ilícitos según las investigaciones en Estados Unidos. Quién puede pensar que en ese año García Luna necesitaría esa cantidad tan ridícula para sus riquezas.

Peniley indicó que durante la investigación para el desarrollo de dicho libro buscó a Familiar, pero ella se negó a ser entrevistada. Por su parte, el exfuncionario justificó la compra con un préstamo que su esposa había recibido de parte de Fernanda Familiar, quien, en noviembre de 2011, confirmó que el pagaré era verdadero y que en efecto había prestado el dinero a Pereyra.

La febril manera de desinformar de algunos precursores de las Fake News tienen una razón de ser, como sucede con Fernanda Familiar, a quien una parte de la población que no sólo cree esas noticias, sino que basa sus comentarios, análisis, pláticas, ideas, e intención del voto. Esto atenta contra la democracia, la legalidad y la justicia.

Así como Fernanda Familiar hay otros comunicadores que tienen en la mentira la manera de alcanzar la impunidad, listos para que, en el momento en que se desmientan, decir que es un ataque a la libertad de expresión y así llamar la atención de los organismos internacionales, ávidos de que los privilegios y la impunidad, de una minoría, regresen.

Los mexicanos merecen honestidad de quienes comunican y éstos parten de su deshonestidad personal para tergiversar la realidad social a su conveniencia.