Copan militancia y legisladores a Alito: no a la contrarreforma

José Ureña

TELÉFONO ROJO

Por José Ureña

La cúpula priista está cercada.

No tiene forma, salvo riesgo de una rebelión nacional, de apoyar la contrarreforma eléctrica ideada por Manuel Bartlett y asumida por López Obrador.

La oposición mayor proviene de las bancadas en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República, de cuyos integrantes depende esta regresión histórica.

Y de ellos, destacan dos personajes.

En primer lugar, el coordinador del grupo senatorial priista, Miguel Ángel Osorio Chong, quien no titubea como Alejandro Moreno ni el diputado Rubén Moreira.

-Hay que atenerse a los documentos básicos del PRI. Ahí está todo -dice el legislador hidalguense, y recuerda cómo fueron modificados para instrumentar la reforma energética de 2013.

En segundo lugar está Claudia Ruiz Massieu, también senadora, ex presidenta del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y quien formó parte de los trabajos asambleístas de adaptación ideológica.

Y con ellos otros con gran tradición militante, genuinos abrevadores de doctrina, como el también guerrerense Manuel Añorve Baños.

En esas circunstancias, poco importa si el dirigente Moreno Cárdenas o el coordinador Moreira Valdez mandan señales confusas a diputados y senadores.

DUDAN DE ALITO

A las presiones internas se agregan las externas.

Ex gobernadores, ex dirigentes y cuadros históricos sobrevivientes del priismo han comenzado a cruzar opiniones sobre esta contra reforma de López Obrador.

El consenso interno es de rechazo.

Con esa línea salieron a hablar varios de ellos con peso específico, en especial el sonorense Manlio Fabio Beltrones, quien le tiró el PRI a Enrique Peña Nieto cuando estuvo en desacuerdo con su política.

-El partido paga los errores del Gobierno -le recriminó.

También el quintanarroense Pedro Joaquín Coldwell, aunque él trae en sus espaldas el haber negociado gran parte de la reforma peñista desde la Secretaría de Energía (Sener).

Tanto ellos como Dulce María Sauri y Enrique Ochoa temen una traición a la base y a la ideología: un madruguete para obligar -al menos a los diputados; Miguel Ángel Osorio Chong será retén en el Senado- a votar a favor.

No creen, como informamos aquí el 14 de septiembre, la promesa de Alito ante presidentes de comités y delegados estatales de ir en contra.

“Estén tranquilos. Los senadores del PRI no vamos a apoyar la contrarreforma eléctrica”, reprodujimos aquí.

Hoy confirmamos nuestros datos.

¿CUÁL ES LA PRISA?

1.- Pase cuanto pase con esta polémica iniciativa, aquí agregamos un dato:

Manlio Fabio Beltrones está de acuerdo en no comprometer por ahora el voto y retrasar la decisión porque así Alejandro Moreno gana tiempo.

-En ese sentido lo está haciendo bien -me dijo Beltrones. Y agregó:- ¿Cuál es la prisa?

Los tiempos del Poder Legislativo no son los del Ejecutivo y una contrarreforma de esa envergadura no puede pasar así como así.

2.- En este sentido, suena a aire fresco lo repetido ayer por el jefe del control político del Senado de la República, Ricardo Monreal Ávila.

Pidió una vez más “a los actores externos” a mantenerse ajenos al debate legislativo y mandó un mensaje al mismísimo Manuel Bartlett, tótem de esta contrarreforma:

“A todos los vamos a escuchar, incluyendo a Manuel Bartlett. Pero no pueden adelantar lo que la ley vaya a aprobar. Nos dificulta adentro”.

O sea, señor Bartlett, respete al Poder Legislativo.