Opacidad y corrupción

PARQUE JUÁREZ

Mónica Camarena

Por Mónica Camarena Crespo

El tamaño de la corrupción que envuelve a las obras insignias de la 4T es equiparable al miedo a ser descubiertos, por eso el “decretazo” que busca clasificar como asuntos de seguridad nacional todos los proyectos de infraestructura en áreas como ferrocarriles, aeropuertos o energía.

En pocas palabras: que nadie se enteré del “cochinero” que hay al interior de esas grandes obras que ya traen “tufo” a descomposición.

El “decretazo”, ya publicado en el Diario Oficial de la Federación, enviado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, es de una falta de transparencia escandalosa y ofensiva “se declara de interés público y seguridad nacional la realización de proyectos y obras a cargo del Gobierno de México asociados a infraestructura de los sectores comunicaciones, telecomunicaciones, aduanero, fronterizo, hidráulico, hídrico, medio ambiente, turístico, salud, vías férreas, ferrocarriles en todas sus modalidades, energético, puertos, aeropuertos y aquellos que, por su objeto, características, naturaleza, complejidad y magnitud, se consideren prioritarios y/o estratégicos para el desarrollo nacional” señala. 

Es decir, todo, pero todo lo que ejecute el gobierno es de seguridad nacional, sin la oportunidad que nadie busque indagar.

Lo amplio del decreto más bien tiene una dedicatoria para las obras que buscan ser emblemáticas en el primer gobierno federal morenista: Dos Bocas, Tren Maya y el Aeropuerto Felipe Angeles.

El objetivo es que nadie estorbe en esos grandes “negocios”, perdón ambiciosos proyectos de infraestructura y desarrollo, con costos cada vez más elevados y un futuro inmediato incierto.

El Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (INAI) ya se pronunció al respecto, interpondrá controversia constitucional contra el acuerdo presidencial, mejor conocido como el “decretazo”.

Lo que viene en cascada son los juicios de amparo para pedir al Poder Judicial Federal que revise lo que hace el Presidente.

ÁGORA

A pesar de la falta de respuestas contundentes o al menos con más información, los pocos diputados locales de la oposición en Veracruz le han echado ganas a las comparecencias. En el segundo día, tanto Maribel Ramírez Topete de MC y Marlon Ramírez del PRI hicieron la diferencia en la cargada “aplaudidora” en la legislatura.

La diputada cuestionó al secretario de Finanzas acerca de las mejoras en el presupuesto para perspectiva de género y el legislador priista metió el dedo en la llaga, al solicitar copia de los dictámenes de autorización del gobierno de Veracruz a las ampliaciones presupuestales. Ojalá el legislador tricolor algún día obtenga alguna respuesta, por aquello de la opacidad en el tema.