México debe tomar en serio a China, considera Enrique Dussel Peters
Es imperativo tomar más en serio a China y no enfocarse solo en Estados Unidos, porque hacerlo tendrá costos significativos para México, consideró Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China-México de la Facultad de Economía de la UNAM.
Al presentar el documento “México ante una encrucijada histórica” en el Instituto Nacional de Formación Política de Morena, comentó que el país enfrenta un momento clave en su relación con China, marcada por un creciente déficit comercial, la expansión de inversiones y la competencia tecnológica global.
“Es imperativo tomar mucho más en serio a China y es imperativo concretar una agenda con respecto a China”, dijo.
Después de advertir que “no es suficiente concentrarse solo en Estados Unidos”, porque de hacerlo “va a tener costos de enorme envergadura en el corto, mediano y largo plazo para México”, el también colaborador de La Jornada recordó que desde 2026 la economía china se ha consolidado como la más grande del mundo, según el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Precisó que en América Latina y el Caribe, China ha sido un importante generador de empleo en los últimos 8 años. Refirió que datos de la OCDE muestran que se trata de más de 8 millones de empleos en la región entre 1995 y 2021.
Abundó que estos empleos están relacionados con el comercio, infraestructura e inversión extranjera directa. Resaltó que China es un gran inversionista en América Latina y esta cifra de empleos representa alrededor del 15 por ciento del empleo total en la región durante ese período. Esto significa que aproximadamente uno de cada seis empleos creados en América Latina y el Caribe está asociado con el gigante asiático.
Dussel Peters consideró que el vínculo bilateral ha estado marcado por la inercia institucional, como se observa con la Comisión Binacional Permanente México-China, la cual no se reúne desde 2014, mientras el déficit comercial se disparó de 9 mil millones de dólares en 2004 a más de 110 mil millones en 2025. “Ni México ni China nos estamos tomando en serio”, dijo.
Con cálculos propios, el catedrático comentó que en México, China acumula inversiones por cerca de 25 mil millones de dólares, lo que la coloca como el séptimo inversionista real, aunque las cifras oficiales la ubican en el puesto 17 debido a diferencias metodológicas.
A nivel comercial, señaló, el país asiático representa ya más del 20 por ciento de las importaciones mexicanas, mientras que las exportaciones mexicanas a China apenas alcanzan 1.5 por ciento del total, reflejando una fuerte dependencia de Estados Unidos.
Resaltó que China ha invertido 130 mil millones de dólares en más de 300 proyectos de infraestructura en América Latina y el Caribe desde 2020. México, principal receptor hasta 2024, alberga 39 proyectos, incluyendo el Tren Maya y la Línea 1 del Metro.
Destacó que la relación con México se desarrolla en medio de una “competencia sistémica” entre China y Estados Unidos, que abarca desde la tecnología hasta la seguridad nacional.
Comentó que la reciente imposición de aranceles mexicanos a mil 463 productos chinos, con un promedio simple cercano al 30 por ciento, fue interpretada como una señal hacia Washington, pero su impacto real es limitado: el arancel ponderado apenas aumentó 2 por ciento, pues el gigante asiático exporta más de 5 mil productos.
El análisis subraya que “es indispensable reactivar inmediatamente las instituciones binacionales de México con China”.
Solo así el país podrá diseñar una estrategia de corto, mediano y largo plazo que atienda el nuevo orden económico global y aproveche las oportunidades de una relación triangular con Estados Unidos y China.
Apuntó que el gigante asiático propone un proceso de globalización alternativo al modelo planteado por Estados Unidos, pues se centra en la geoeconomía y la geopolítica.
Explicó que desde 2013, impulsa la iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, siglas en inglés), con proyectos de infraestructura hasta 2035 y, en algunos casos, hasta 2050.
Acotó que Xi Jinping ha propuesto cuatro iniciativas globales importantes desde 2021, estableciendo instituciones para dialogar con países árabes, asiáticos y latinoamericanos.
Agregó que la BRI promueve la interconexión a través de proyectos de infraestructura, clave para el desarrollo de empresas chinas y la erradicación de la pobreza absoluta desde los 70 y 80.
Dussel Peters comentó que México está en una encrucijada histórica, por lo que es necesario construir una agenda integral frente al avance de China, antes de que sea tarde.
Consideró que no se trata de elegir entre China y Estados Unidos, sino de encontrar un equilibrio, por lo que una estrategia inteligente implica tener relaciones con ambos.
“El concepto de nuevas relaciones triangulares exige una agenda muy completa, puntual, en el corto, mediano y largo plazo con Estados Unidos y con China”, dijo.

