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Reflexiones

Las confrontas en las ideologías políticas, suelen colocar a servidores públicos al servicio de los intereses del partido al cual pertenecen sus superiores jerárquicos. Esto no debe de acontecer en el ejercicio de la procuración e impartición de justicia. Lo ideal sería que esos servidores de la Nación mantengan siempre una posición firme al lado de la Constitución Política y sus Leyes Secundarias.

Las togas de reflexión e independencia de la República, estiman como algo óptimo proponer a la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos algunas reflexiones sobre los deberes que deben de asumir los letrados del medio de procuración e impartición de justicia frente a los justiciables.

Magistrados, jueces, fiscales y ministerios públicos jamás deben de abandonar el trato correcto y preferencial que merecen los sedientos de justicia, esas togas deben de abstenerse desde ya a seguir realizando, como lo acostumbran, conductas hostiles, prepotentes y arbitrarias. Como empleados de la Nación deben de tomar conciencia de que la directriz de su conducta se debe de encaminar a desempeñar su misión constitucional con absoluta probidad, absteniéndose de la incorrecta costumbre de efectuar actos de corrupción. La justicia no es negocio, ni extiende regalías.

Los empleados del referido entorno, deben de respetar el criterio del sediento de justicia y sostener un trato suficientemente cortés, que no entrame sumisión al dinero y sólo comprensión exacta a los mandatos y razonamientos de nuestro Derecho Positivo Mexicano.

Para ser respetados, primero deben de respetar al justiciable y si éste por su requerimiento de justicia mantiene posiciones hostiles o de incomprensible aspereza, el servidor público deberá de conservar una posición ecuánime, ponderada y serena, lo suficientemente digna para mantener la respetabilidad de su sitial. Siempre debe de centrar su atención en la problemática de la litis planteada y no a la actitud que asuma el necesitado de justicia.

Quienes se encuentren al servicio del sacerdocio judicial, desde ya, deben de evitar expresiones, manifestaciones, actitudes o juicios denostantes en contra de quienes imploran justicia. Sus acuerdos, proveídos o determinaciones no deben de aludir a situaciones o hechos que puedan afectar la litis.

Si los derechos de los justiciables se encuentran debidamente garantizados, esos impartidores de justicia deberán de repudiar todos los ofrecimientos económicos de la otra parte, ofertas cuyo objetivo es lesionar el espíritu de la Carta Magna, esas togas deben de pugnar siempre por la conservación de la objetividad y honestidad.

Las reflexiones hechas valer, mejorarían en mucho la imagen de la justicia y de la Primera Magistrada de la Nación.

Es cuánto.

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