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Crisis en los Centros LIBRE de Veracruz

La operación de los Centros LIBRE en Veracruz abrió cuestionamientos que van más allá del cumplimiento administrativo. Trabajadoras contratadas por honorarios señalan retrasos recurrentes en sus pagos, gastos operativos cubiertos con recursos propios y dificultades para obtener respuestas oportunas ante una situación que, aseguran, afecta directamente el desarrollo de sus actividades.

De acuerdo con el marco contractual, existen recursos previstos para el ejercicio fiscal 2026 a través de convenios celebrados con la Secretaría de las Mujeres para la ejecución del Programa de Atención Integral para el Bienestar de las Mujeres (PAIBIM). Bajo ese esquema también se establecen obligaciones, mecanismos operativos y condiciones para sostener el funcionamiento del programa.

Sin embargo, según los testimonios expuestos por personal involucrado en la operación, persisten retrasos en la dispersión de pagos y dificultades para cubrir necesidades cotidianas del trabajo en territorio.

El esquema de prestación de servicios contempla disponibilidad para atender emergencias, responder requerimientos institucionales y mantener activos los servicios dirigidos a usuarias. A ello se suma que, de acuerdo con los señalamientos, algunas actividades terminan realizándose con recursos adelantados por el propio personal para cubrir traslados, rentas, servicios o gastos inmediatos relacionados con la atención.

Esto lleva a una discusión más amplia sobre la capacidad institucional para sostener una política pública y garantizar condiciones adecuadas para quienes participan en su ejecución.

Las trabajadoras refieren además que el contrato establece, con base en el artículo 2539 del Código Civil para el Estado de Veracruz, que el pago debe realizarse dentro de los primeros ocho días posteriores a la entrega de factura, aunque afirman que estos tiempos no se han cumplido de manera constante.

Entre las explicaciones que han recibido se mencionan procesos administrativos, incidencias en timbrado, trámites relacionados con SEFIPLAN o inconsistencias fiscales. Todos esos factores pueden requerir revisión; sin embargo, cuando las demoras se prolongan, el impacto deja de sentirse únicamente en los procesos y alcanza la operación cotidiana.

También aparecen señalamientos sobre falta de comunicación con áreas directivas y de coordinación del Instituto Veracruzano de las Mujeres. Más allá de responsabilidades específicas, el reclamo apunta a una necesidad básica dentro de cualquier institución pública: informar, explicar y acompañar la resolución de problemas.

Los Centros LIBRE cumplen una función social relevante. Mantener su fortaleza implica atender no solo los objetivos del programa, sino también las condiciones que permiten que el trabajo ocurra de manera sostenida y efectiva.

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