Banco de México asegura que nueva medida para comprar deuda gubernamental es para inyectar liquidez al sistema financiero
El Banco de México (BdeM) comprará valores gubernamentales con el objetivo de mejorar los mecanismos de liquidez en el sistema financiero, informó el organismo central; al tiempo que zanjó las especulaciones sobre que este mecanismo implique financiar por debajo de la mesa al gobierno federal o un programa de flexibilización monetaria para estimular la economía.
Hasta ahora el BdeM se dedicaba a operar la venta de deuda gubernamental, a través de subastas de instrumentos como los Cetes, Bonos M, Bondes F, Udibonos y BREMs, esto con el objetivo de regular la liquidez en el sistema financiero. No obstante, desde el 15 de junio hizo modificaciones a las reglas de las subastas de Bonos de Regulación Monetaria y adelantó que comenzaría también a comprar los valores gubernamentales.
Con el anuncio de este instrumento de compra de deuda gubernamental, empezó a crecer la especulación sobre si este mecanismo era una manera de financiar bajo la mesa al gobierno federal, que tiene en la Secretaría de Hacienda el pendiente de reducir el déficit público que en 2024 alcanzó su nivel más alto en tres décadas, antes de que se deteriore más el perfil crediticio por parte de las calificadoras de riesgo.
Como parte de esta especulación se indicó que la medida implicaba un programa de estímulo monetario, conocido como quantitative easing, que se usa para estimular una economía estancada.
El viernes pasado, durante una llamada para explicar el programa de subastas del tercer trimestre y en la que también participaron la Secretaría de Hacienda, Petróleos Mexicanos y el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario, el banco central aseguró que el único objetivo de la medida es contar con mayor precisión en la liquidez inyectada al sistema financiero, según consigna Finamex en un reporte a inversionistas.
Finamex abundó que, de acuerdo con lo hablado con las instituciones financieras, “se trata de una herramienta técnica de administración de liquidez, no de un programa de estímulo monetario” y, el tope de compra, por lo menos en lo explicado para las subastas del tercer trimestre de 2026, será de 100 mil millones de pesos a valor nominal.
Este lunes, al abordar el tema, el banco central agregó que en el Programa de Subastas de Valores Gubernamentales correspondiente a cada trimestre, dará a conocer el monto máximo de las operaciones de compra que podrían llevarse a cabo en cada periodo.
Sólo se harán cuando las condiciones de liquidez del mercado de dinero así lo requieran y su realización “dependerá exclusivamente de las previsiones sobre el comportamiento de la liquidez y de las condiciones prevalecientes en los mercados financieros”, puntualizó el BdeM.
También, entre los cambios más importantes se cuenta que el canal de compra de valores gubernamentales no se ciñe a los bancos, también casas de bolsa, sociedades de inversión y SIEFORES tendrán acceso a las operaciones de reporto, lo que va a atajar la escasez de colateral en manos de la banca.
Este instrumento entraría en operación el 17 de agosto y se acotó a instrumentos de plazo relativamente corto, como los Cetes y los Bonos F, dado que las tasas mínimas o máximas aceptadas en estas operaciones son exactamente igual a la tasa objetivo, actualmente en 6.5 por ciento, lo que permitiría el control sobre la política monetaria y que no haya presiones que la desvíen del nivel deseado; mientras que instrumentos de mayor plazo, como Bonos M y Udibonos quedaron descartados.

