ALMA GRANDE
POR ÁNGEL ÁLVARO PEÑA
Sinaloa vuelve a colocarse en el centro de la discusión política nacional luego de que Rubén Rocha Moya solicitara nuevamente licencia al cargo de gobernador, ahora por tiempo indefinido, apenas un día después de haber retomado sus funciones.
La decisión ocurre después del llamado político encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum y de las expresiones surgidas desde MORENA y distintos sectores que cuestionaron el regreso del mandatario sinaloense.
Rocha Moya comunicó su decisión mediante redes sociales, donde sostuvo que Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de cualquier interés personal.
El mensaje llega después de una jornada marcada por el deslinde de la dirigencia nacional de MORENA y de la Secretaría de Gobernación, que señalaron que el regreso al cargo fue una decisión personal.
La posición de la presidenta también quedó acompañada por 23 gobernadoras y gobernadores de la Cuarta Transformación, quienes expresaron públicamente su respaldo a Claudia Sheinbaum y llamaron a Rocha Moya a conducirse con madurez y responsabilidad.
El escenario político era evidente.
Rocha Moya había regresado el viernes 21 de agosto después de permanecer 112 días separado del cargo. El Gobierno de Sinaloa reconoció su reincorporación y el gobernador retomó reuniones con integrantes de su gabinete para comenzar nuevamente la conducción del Ejecutivo estatal.
Yeraldine Bonilla Valverde, quien había ejercido como gobernadora interina durante su ausencia, regresó a la Secretaría General de Gobierno.
También se registraron encuentros institucionales con integrantes del Supremo Tribunal de Justicia de Sinaloa, encabezados por su presidente, Jesús Iván Chávez Rangel.
Desde el punto de vista constitucional, Rocha Moya conservaba el reconocimiento de las instituciones estatales. En el terreno político nacional, la situación era distinta.
MORENA informó que no tuvo conocimiento previo de su regreso. La Secretaría de Gobernación calificó la decisión como personal. Los gobernadores y gobernadoras de la Cuarta Transformación cerraron filas con Claudia Sheinbaum.
El respaldo político quedó concentrado alrededor de la presidenta.
Y ese respaldo tiene un peso determinante dentro del movimiento de transformación.
Claudia Sheinbaum encabeza el proyecto nacional y su llamado a mantener la responsabilidad política adquiere especial relevancia cuando se trata de una entidad como Sinaloa, marcada por una situación de seguridad que requiere coordinación permanente entre los tres órdenes de gobierno.
Por eso, la nueva licencia de Rocha Moya representa una decisión que puede contribuir a reducir la tensión política y permitir que las instituciones concentren sus esfuerzos en atender las necesidades de Sinaloa.
También permanece vigente el tema de las investigaciones de la Fiscalía General de la República relacionadas con señalamientos formulados desde Estados Unidos.
Rocha Moya ha declarado que durante su licencia estuvo a disposición de las autoridades mexicanas y que las investigaciones no acreditaron su participación en algún delito. La FGR había señalado que no contaba con elementos suficientes para justificar una detención provisional, por lo que cualquier conclusión definitiva debe sustentarse en determinaciones oficiales.
Ahora comienza otra etapa.
La licencia por tiempo indefinido coloca nuevamente al Gobierno de Sinaloa ante la obligación de garantizar estabilidad, funcionamiento institucional y coordinación con las autoridades federales.
MORENA, por su parte, tiene la responsabilidad de preservar la unidad del movimiento y mantener una conducción política ordenada.
Claudia Sheinbaum ha recibido el respaldo público de las gobernadoras y gobernadores de la Cuarta Transformación. Ese respaldo representa una señal política clara en un momento que exige responsabilidad.
Sinaloa necesita certidumbre.
Necesita instituciones concentradas en la seguridad, la gobernabilidad y la atención de las necesidades de sus habitantes.
La decisión de Rocha Moya de solicitar nuevamente licencia abre la posibilidad de disminuir la confrontación política y recuperar condiciones para que el Gobierno estatal funcione con mayor estabilidad.
El mensaje de fondo también queda establecido: dentro de la Cuarta Transformación, las responsabilidades públicas deben ejercerse con seriedad y con pleno respeto a la conducción nacional que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.

