Vestidos de blanco y con fotografías, flores y pancartas, familiares, amigos y estudiantes de la Universidad Veracruzana recorrieron las calles de Xalapa para exigir que se esclarezca la muerte de Melanie Michelle Méndez Morales.
La movilización se realizó este sábado 29 de agosto y avanzó por el centro de la capital veracruzana hasta llegar a la Plaza Lerdo. Frente al Palacio de Gobierno, los participantes reclamaron una investigación transparente y sin impunidad.
Melanie Michelle tenía 22 años y estudiaba Psicología en la Universidad Veracruzana. Sus compañeros se sumaron a la protesta para recordar a la joven y pedir que se determinen las circunstancias en las que perdió la vida.
El caso que conmocionó a la comunidad universitaria
Melanie y Luis Fernando Hernández Ibáñez, también alumno de Psicología, fueron vistos por última vez la noche del 14 de agosto, después de salir de un establecimiento de Xalapa.
A la mañana siguiente, los dos jóvenes fueron encontrados sin vida dentro de una camioneta abandonada en un tramo de la carretera Coatepec-Huatusco, cerca del puente de Los Pescados.
Los primeros reportes señalaron que ambos presentaban heridas producidas por arma de fuego. Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha informado públicamente el móvil de los hechos ni ha dado a conocer posibles responsables.
Familia pide claridad y cero impunidad
Ivet Castillo, tía de Melanie, reconoció que las investigaciones pueden tomar tiempo, pero solicitó que las autoridades actúen con honestidad y mantengan informada a la familia durante todo el proceso.
Los familiares señalaron que han recibido información sobre los avances del caso; sin embargo, advirtieron que permanecerán atentos hasta conocer la verdad.
Además de exigir justicia para Melanie, los manifestantes hicieron un llamado a frenar la violencia contra las mujeres y garantizar mayor seguridad para la comunidad estudiantil.
La Universidad Veracruzana también ha solicitado que la muerte de sus dos alumnos sea investigada con rigor y transparencia. Mientras las autoridades continúan con las diligencias, familiares, amigos y compañeros mantienen una exigencia firme: que el caso no quede impune.

