Morena aprieta filas en Veracruz

ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

La política veracruzana empieza a calentarse en las estructuras de Morena. Una asamblea de Comités de Organización Territorial y presidentes seccionales dejó ver que el movimiento ya está preparando músculo político para los siguientes escenarios, con una instrucción clara: territorio, unidad y presencia permanente en el debate público.

El mensaje fue directo. Las estructuras morenistas deben mantenerse activas en colonias y comunidades, reforzar el trabajo casa por casa y aumentar su capacidad de convocatoria. La operación política vuelve a colocar al territorio como una de las principales herramientas para conservar presencia y respaldo ciudadano.

La reunión también sirvió para cerrar filas con Claudia Sheinbaum y Rocío Nahle. El respaldo a ambas administraciones quedó colocado como una prioridad dentro del discurso de la militancia, junto con la continuidad de la llamada Cuarta Transformación.

Hay otro frente que Morena reconoce como cada vez más importante: las redes sociales.

La militancia recibió el llamado a informarse, revisar contenidos, identificar información falsa y utilizar sus propias plataformas para comunicar las acciones y avances de los gobiernos emanados de Morena. La batalla política ya no se libra únicamente en las calles, en las reuniones vecinales o durante las jornadas de organización. También se disputa todos los días en Facebook, X, TikTok y demás plataformas digitales.

El planteamiento tiene lógica política. Una estructura territorial que permanece desconectada del debate digital deja espacio para que otros actores construyan la narrativa pública. Por eso, la convocatoria fue a responder a los cuestionamientos con información y argumentos, particularmente ante lo que dentro del movimiento consideran una estrategia de desinformación contra sus gobiernos.

En esa estrategia de comunicación también aparece Regeneración, cuya distribución fue reivindicada como una herramienta para acercar información a la población y reforzar el trabajo territorial.

Morena sabe que su crecimiento en Veracruz no ocurrió de la noche a la mañana. Detrás de sus resultados electorales existe una estructura construida durante años, con comités, representantes seccionales, militantes y operadores que han mantenido presencia en diferentes zonas del estado.

Por eso el llamado a no bajar la guardia tiene una lectura política evidente.

El movimiento necesita mantener cohesionada a su estructura, evitar fracturas internas y conservar capacidad de movilización. La organización territorial vuelve a convertirse en prioridad mientras el partido busca mantener la fuerza que le permitió convertirse en la principal fuerza política de Veracruz.

La defensa de la soberanía nacional también formó parte del discurso, junto con el respaldo a las acciones de Claudia Sheinbaum y Rocío Nahle. Con ello, Morena busca mantener alineada su estructura estatal con los gobiernos que representan al movimiento en el ámbito federal y estatal.

La asamblea dejó una fotografía política importante: Morena está movilizando a sus bases, ordenando su estructura y preparando a sus militantes para un escenario donde la comunicación política tendrá un peso cada vez mayor.

El mensaje para sus estructuras es sencillo: caminar las colonias, tocar puertas, organizar a la militancia, distribuir información y participar activamente en las redes sociales.

La política veracruzana tendrá mucho de territorio durante los próximos meses, pero también tendrá mucho de teléfono celular.

Y Morena parece haber entendido que quien abandona cualquiera de esos dos espacios corre el riesgo de perder terreno. Esta columna se publica todos los lunes, miércoles y viernes.

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