Culiacán, Sin.— La violencia que enfrentan las familias dedicadas a localizar personas desaparecidas volvió a quedar expuesta en Sinaloa. Yodeli Benítez, fundadora del colectivo ¿Dónde Están?, denunció que hombres encapuchados trataron de privarla de la libertad cuando se encontraba en su domicilio junto con sus dos hijas.
El ataque habría ocurrido la tarde del 6 de septiembre. De acuerdo con la información difundida por organizaciones defensoras de derechos humanos, los sujetos llegaron hasta la vivienda de la activista e intentaron obligarla a subir a un vehículo.
La intervención de sus hijas y la resistencia de la buscadora impidieron que los agresores concretaran su propósito. Después del incidente, Benítez tuvo que abandonar temporalmente su hogar para protegerse y resguardar a su familia.
Organizaciones demandan investigación inmediata
El colectivo Sabuesos Guerreras condenó la agresión y solicitó a las autoridades estatales y federales investigar los hechos, identificar a los responsables y proporcionar medidas de seguridad a la activista y a sus hijas.
También advirtió que las amenazas contra quienes buscan a sus familiares no pueden tratarse como acontecimientos aislados, pues las buscadoras realizan una labor de alto riesgo ante las omisiones institucionales y la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
La Red de Defensoras de Derechos Humanos en Sinaloa se sumó a la exigencia y pidió que las diligencias consideren la actividad de Benítez como una posible línea relacionada con el ataque.
Hasta el momento no se ha informado públicamente sobre personas detenidas por estos hechos.
Busca a su hijo desde marzo de 2025
Yodeli Benítez comenzó su labor después de la desaparición de su hijo, Paúl Jacobo Benítez, registrada el 30 de marzo de 2025. Desde entonces encabeza el colectivo ¿Dónde Están?, dedicado a acompañar a otras familias y participar en acciones para localizar personas desaparecidas.
La agresión contra Benítez ocurre semanas después del atentado armado contra Alma Rosa Rojo, otra buscadora sinaloense que resultó herida en Culiacán junto con su hija.
Ante la sucesión de ataques, organizaciones civiles exigieron garantías efectivas para que las madres buscadoras continúen su trabajo sin poner en riesgo su vida ni la de sus familiares.

