El presidente de Argentina, Javier Milei, lanzó un duro ataque contra la Organización de las Naciones Unidas durante su intervención de este miércoles en la Asamblea General en Nueva York.
Desde el podio, el mandatario calificó al organismo multilateral como una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados. Aseguró que quienes deben garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos fracasaron y permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional.
Parte central de su discurso fue el reclamo por las Islas Malvinas. Milei cuestionó la falta de acción de la ONU frente a las operaciones petroleras autorizadas por Reino Unido cerca del archipiélago, en manos británicas desde 1833. Señaló que Buenos Aires cumple con las resoluciones mientras Londres las incumple sin consecuencias, lo que pone en duda la capacidad del organismo para hacer valer sus propias decisiones.
El presidente argentino también criticó la gestión de la pandemia de 2020. Cuestionó las políticas de encierro forzado y defendió la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud. Afirmó que donde algunos ven un error sanitario, su gobierno ve un experimento global de control social disfrazado de ciencia, y calificó de genocidio las restricciones que impidieron trabajar, estudiar y despedir a los muertos.
En materia tecnológica, Milei se alineó con la postura de su aliado Donald Trump. Rechazó los escenarios distópicos sobre la inteligencia artificial y se opuso al control estatal de su desarrollo. Sostuvo que los temores fatalistas carecen de sentido económico y propuso que sea Occidente quien lidere el avance de la tecnología, a la que el mandatario estadounidense ha pedido llamar superinteligencia.

