El personal inconforme reclama mejores condiciones laborales, medicamentos e insumos suficientes, además de la salida del dirigente sindical Rafael Olivos Hernández. Sheinbaum anticipa una propuesta integral para atender el conflicto.
Ciudad de México, 20 de octubre de 2026.— Las inconformidades dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) llegaron nuevamente hasta Palacio Nacional. Trabajadores de base entregaron este martes un pliego petitorio dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, en el que exigen un aumento salarial directo del 10 por ciento, mejores condiciones para desempeñar sus funciones y cambios en la representación sindical.
La movilización se realizó en las inmediaciones de la sede presidencial, donde los manifestantes también organizaron una conferencia alternativa denominada “La mañanera de la resistencia IMSS”. El grupo denunció obstáculos para acercarse al recinto y entregar sus exigencias, en un contexto de protestas que durante los últimos días se han extendido a distintas entidades del país.
Entre sus principales demandas figura la convocatoria a un congreso nacional extraordinario que permita revisar las condiciones laborales y salariales con participación de la base trabajadora, sin que las decisiones queden únicamente en manos de la dirigencia sindical.
Rechazan aumento y exigen cambios en el sindicato
El conflicto se intensificó después de que los trabajadores rechazaran la propuesta de revisión salarial para el periodo 2026-2027, que contempla un incremento de 2.9 por ciento al sueldo tabular y 3.9 por ciento en prestaciones.
Los inconformes consideran que el ajuste es insuficiente frente a sus necesidades económicas y las responsabilidades que enfrentan diariamente en hospitales y unidades médicas. Por ello, mantienen su exigencia de elevar en 10 por ciento el salario tabular.
A la inconformidad económica se suma el reclamo de destituir a Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), a quien sectores disidentes cuestionan por la conducción de las negociaciones y la falta de información clara hacia los agremiados.
También solicitan derogar el artículo 136 de los estatutos sindicales, disposición que consideran una forma de limitar la libertad de expresión y las denuncias sobre deficiencias dentro de la institución.
Falta de insumos y personal, otro frente de la protesta
Las exigencias no se concentran exclusivamente en el salario. Los trabajadores advierten que la escasez de medicamentos, materiales y equipos, junto con la falta de personal y las deficiencias en la infraestructura hospitalaria, dificulta ofrecer una atención adecuada a los derechohabientes.
En el pliego petitorio plantean que el presupuesto destinado al sector salud represente al menos el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Asimismo, solicitan modificaciones a la Ley del Seguro Social para fortalecer la viabilidad financiera del instituto.
Las movilizaciones también han reunido a personal médico, de enfermería, administrativo, de intendencia y de otras áreas, cuyos integrantes sostienen que las carencias repercuten tanto en las condiciones laborales como en la calidad de los servicios.
Sheinbaum anuncia propuesta integral
En medio de las manifestaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el Gobierno federal presentará una propuesta integral para atender las demandas de los trabajadores del IMSS.
De acuerdo con lo expuesto por la mandataria, el planteamiento contempla cinco puntos relacionados con el aumento salarial, los beneficios para el personal y las mejoras en la red de clínicas y hospitales, con el propósito de atender también las necesidades de los derechohabientes.
Sin embargo, el anuncio no significa que las exigencias hayan quedado resueltas. Los trabajadores mantienen su postura de que cualquier solución debe traducirse en un incremento salarial satisfactorio y en medidas concretas frente a las deficiencias que denuncian.
Preparan nueva marcha para este miércoles
El movimiento anunció una nueva movilización para el miércoles 21 de octubre, con salida del Centro Médico Nacional Siglo XXI y rumbo al Zócalo capitalino.
Aunque distintos grupos han planteado la posibilidad de extender las protestas a escala nacional, la fecha de una convocatoria conjunta todavía no estaba definida en los reportes publicados este martes.
El conflicto representa un nuevo desafío para las autoridades federales y la dirigencia del IMSS, pues la inconformidad laboral se combina con reclamos sobre el funcionamiento cotidiano de los servicios médicos.
Mientras el Gobierno prepara una respuesta, los trabajadores insisten en que no basta con negociar porcentajes salariales: también demandan personal suficiente, insumos disponibles, instalaciones adecuadas y una representación sindical que responda a las necesidades de sus agremiados.

