La aerolínea estadounidense suspenderá sus conexiones desde Newark y Houston a partir de enero de 2027. Su salida se suma al retiro de otras compañías y profundiza la crisis de conectividad de la terminal aérea de Quintana Roo.
El Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto, en Tulum, enfrenta otro golpe a su conectividad internacional. United Airlines confirmó que dejará de operar en esta terminal a partir de enero de 2027, con lo que desaparecerán las dos últimas rutas que mantenía desde Estados Unidos.
La decisión deja al aeropuerto sin una de las compañías que inicialmente apostaron por convertirlo en una nueva puerta de entrada al Caribe mexicano.
De acuerdo con la programación de la aerolínea, el último vuelo procedente de Newark, Nueva Jersey, será el próximo 2 de enero de 2027, mientras que la conexión desde Houston, Texas, concluirá el 4 de enero.
Para los pasajeros que ya tenían reservaciones en los trayectos afectados, United comenzó a ofrecer reembolsos completos, por lo que recomendó realizar los trámites correspondientes ante la cancelación de los servicios.
De cinco rutas a ninguna
La salida de United representa el cierre de una operación que originalmente contemplaba conexiones con cinco ciudades estadounidenses: Houston, Chicago, Newark, Los Ángeles y Denver.
Sin embargo, la compañía fue reduciendo gradualmente su presencia. Primero desaparecieron los vuelos desde Chicago, Los Ángeles y Denver, hasta quedar únicamente las rutas de Newark y Houston, que ahora también serán suspendidas.
El repliegue no es un caso aislado. Aeroméxico ya dejó de operar en esta terminal desde septiembre pasado y Volaris tiene programado suspender sus vuelos el 7 de enero de 2027.
También se han registrado retiros o ajustes de operaciones de compañías como Copa Airlines, Avianca y JetBlue, mientras American Airlines y Delta han reducido parte de su oferta.
Tulum pierde pasajeros y atractivo para las aerolíneas
La salida de compañías aéreas ocurre en medio de una caída en la actividad turística del destino.
Un reporte de El País, publicado el 25 de octubre, documentó que el tráfico de pasajeros del aeropuerto había disminuido alrededor de 33 por ciento respecto a 2025.
El retroceso también alcanza a hoteles, comercios y servicios turísticos, afectados por la baja ocupación, los precios elevados, los problemas de infraestructura urbana y la presencia de sargazo en las playas.
A estos factores se suman los costos aeroportuarios, el combustible y la necesidad de que las aerolíneas mantengan niveles de ocupación suficientes para hacer rentables sus rutas.
El resultado es un círculo complicado: menos visitantes, menor demanda de vuelos y compañías que prefieren trasladar sus operaciones hacia mercados con mayor movimiento, como Cancún.
Gobierno ofrece incentivos para rescatar el aeropuerto
Ante la pérdida de conectividad, el Gobierno federal anunció un esquema de incentivos del 100 por ciento durante tres años para atraer nuevas aerolíneas y recuperar rutas.
La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, explicó que el programa busca mejorar las condiciones para las compañías interesadas en operar en Tulum y evitar que continúe disminuyendo su oferta aérea.
Para la temporada invernal también se contempla la reactivación de vuelos de Air Canada, WestJet y Air Transat, mientras Mexicana de Aviación prevé incrementar sus operaciones y Viva Aerobus continuará prestando servicios.
Sin embargo, estos movimientos todavía no compensan necesariamente la pérdida de conexiones estadounidenses ni garantizan que el aeropuerto alcance los niveles de pasajeros que se proyectaron cuando fue inaugurado.
El aeropuerto que nació como una apuesta para descongestionar Cancún y acercar a los turistas a Tulum enfrenta ahora una pregunta incómoda: ¿de qué sirve tener una nueva terminal internacional si las aerolíneas no encuentran rentable volar hasta ella?

