Reflexiones poéticas sobre el abuso del poder

Por Francisco Berlín Valenzuela

En el año de 1913, mi abuelo paterno, el destacado educador GRACIANO VALENZUELA, quien fuera el primer Subdirector de la Escuela Normal Veracruzana y cofundador con el Maestro suizo Enrique C. Rébsamen de ésta institución, escribió un libro de poesías intitulado “VOCES REDENTORAS”, cuyo manuscrito tuve el honor de escribir a máquina, por encargo de mi madre Graciela Valenzuela, a la edad de 11 años.
Al releerlo hace unos días me llamó la atención su poema VOX POPULI, dedicado a “Un Gobernante Ensorbebecido”, firmado por “Demos”, que a pesar del tiempo transcurrido de más de 109 años, tiene una sorprendente actualidad.

Al darlo a conocer a mis amigos de las redes y público en general, lo hago con el propósito de que se percaten de que los asuntos del poder y de los gobernantes alejados del pueblo, siguen teniendo un comportamiento censurable, por parte de quienes debían de ser sus beneficiarios, al haber sido sus electores que los llevaron al poder.

Dice así:

Como un rey bizantino
Huyes de mi contacto y mis miradas,
Cuando ayer
implorabas mis sufragios
Por llegar a la altura.
No se te puede hablar y a los clamores
Del que sufre y se queja eres tú sordo;
Te crees, insensato, sin deberes,
Y piensas que he de ser de tus falacias
El juguete o la burla.
Fiado en tu integridad, puse en tus manos
Mi poder y mis leyes,
Y así al solio llegaste;
Al solio donde ahora no recibes
Más que a tus favoritos;
Aquellos que celebran tus flaquezas,
Cual si fuesen virtudes.
Ese palacio en que el poder ostentas
Es de mi propiedad y se ha formado
Con mis impuestos de que te aprovechas;
Y así, necio, te atreves
A prohibir la entrada
De mis hijos, que tienen el derecho
De pedir que a toda hora los escuches,
Y atiendas sus demandas, pues para eso
Mis sufragios te dí, cuando creía
En todas tus palabras y promesas.
¡Eres torpe e imbécil;
Por voluble y por falso y por ingrato,
Bajarás de la altura,
Donde te hayas, ahora, encaramado,
Y en vano me hablarás de democracia,
De justicia y progreso y libertades,
Pues sordo seré yo, que no merece
Quien al pueblo traiciona y menosprecia
Más que ser condenado al negro olvido
Sin que merezca recordarse nunca!…